PROGRESO.— Con desgarradoras escenas de dolor, familiares dieron ayer miércoles el último adiós al joven J.R.V.E., quien fue vecino de Chicxulub Puerto y fue asesinado a balazos el lunes 4 en la tarde en Chuburná por delincuentes que le pidieron llevar ahí una camioneta que él vendía para supuestamente comprarla.

Los asesinos le dispararon en la espalda al joven, quien fue hallado muerto y tirado en un baldío de la zona veraniega de Chuburná. Personas que vieron el cuerpo avisaron a la Policía.

Último adiós a J.R.

Anteanoche martes, luego de la autopsia de ley, la Fiscalía estatal entregó el cuerpo del joven a los deudos y lo trasladaron a la casa familiar de Chicxulub, a donde llegó después de la medianoche.

Ahí lo esperaban numerosos familiares y vecinos de la comisaría, quienes se reunieron para apoyar a la familia, la cual es conocida y apreciada en ese puerto.

Ayer miércoles a las 8:30 de la mañana, el diácono permanente Víctor Valle Aguilar realizó las honras fúnebres y dirigió un mensaje de aliento a los papás, hermanos y demás familiares del difunto.

Poco después de las 9 de la mañana salió el cortejo hacia al cementerio general de Chicxulub para darle el último adiós a la víctima mortal de la delincuencia.

Exigen pena máxima contra los responsables de crimen en Chuburná

Vecinos y familiares del occiso insistieron ayer en que hay inseguridad en el municipio de Progreso.

Expresaron que hay mucho dolor por el cruel asesinato, que los criminales segaron la vida de un joven solo para robarle su camioneta, y que si los homicidas ya fueron detenidos, que les den la pena máxima.

En Yucatán, según el Código Penal, la pena máxima para el delito de homicidio calificado (con premeditación, alevosía y ventaja) es de 20 a 40 años de prisión.