PROGRESO.— Cuando el comandante Omar de la Cruz Herrera Cocom tomó posesión como director de la Policía Municipal ofreció respeto a los derechos humanos, trato humano y que no venían a golpear, pero ocurre todo lo contrario, los hechos están a la vista y el jefe policíaco está quedando mal parado con los habitantes del municipio de Progreso, dijo ayer el abogado Manuel Muñoz Silva, exjuez de Paz.

El maltrato de los policías municipales (a las personas) no terminó con la llegada de Herrera Cocom, hay muchas quejas contra los agentes bajo su mando y parecen no tener fin, eso preocupa porque puede haber manifestaciones de protesta, opinó.

Promesa “al aire”

Cocom Herrera asumió la dirección policíaca el 28 de enero pasado y un día después declaró al Diario: “No somos la Policía antigua que viene a golpear y afectar a los ciudadanos, sino todo lo contrario. Venimos a servir, de estar pegados a la comunidad, que vean que venimos con otra imagen y visión de ayudar al ciudadano y dar resultados”.

También dijo que no llegaba a depurar la Policía, sino a trabajar con los agentes policíacos, a encaminarlos a trabajar con mayor operatividad como se maneja la ciudad, más eficaz y de contacto con la ciudadanía y de proximidad social.

Muñoz Silva afirmó ayer que las promesas de buen trato y que no habrá agresiones a los ciudadanos que hizo Cocom Herrera quedaron reducidas a eso, promesas, porque los agentes hacen todo lo contrario o, en su caso, solo cumplen con las indicaciones de su jefe.

Como abogado, señaló, sus clientes le comentaron que con los alegatos de revisión de rutina y robo de motos, los policías los detienen para revisar sus pertenencias y se llevan las motocicletas porque el guiador no lleva los papeles del vehículo o no tiene licencia de conductor o la moto no tiene placa.

Aseguró que muchas personas jóvenes renunciaron a sus trabajos en restaurantes porque salían a la medianoche para retornar a sus casas y los policías de noche detienen y revisan a los que viajan en motos y a los que van a pie y con mochilas.

Hartazgo

Estaban cansadas de las constantes detenciones arbitrarias e incluso con malos tratos e insultos, indicó.

“¿Dónde quedó la promesa del director que ofreció una nueva imagen de la Policía Municipal, buen trato y que no llegaban a golpear?”, preguntó.