VALLADOLID.— Prestadores de servicios de la zona arqueológica de Chichén Itzá se quejan porque personal de Cultur no permite que ciclistas entren al parador, ya que antes de llegar se les informa que no pueden pasar, así que muchos de ellos tienen que dejar el vehículo en alguna parte del camino de acceso, ante el riesgo que se los roben.
Guías de turistas explicaron que mientras que el gobierno estatal promueve el uso de las bicicletas para contribuir al cuidado del medio ambiente, en la zona arqueológica de Chichén Itzá se evita. Agregaron que muchos turistas no encuentran un lugar cerca del parador para estacionarse, por lo que prefieren llegar al pueblo de Pisté y rentar bicicletas para llegar a la zona, pese a que les queda a un poco más de un kilómetro.
Sin embargo, al llegar se llevan la sorpresa de que no los dejan pasar.
Los guías turísticos indicaron que desconocen por qué no se permite entrar a ciclistas y motociclistas, pues esos vehículos los pueden estacionar en espacios pequeños sin afectar la vialidad ni el estacionamiento del parador.
Indicaron que en el pueblo de Pisté hay varias microempresas que se dedican a la renta de bicicletas, pero ahora resultan afectadas económicamente porque sus clientes no pueden entrar a la zona arqueológica.
Muchos de los turistas se ven obligados a dejar las bicicletas en diferentes puntos del camino de acceso, ante el riesgo que se las roben.
A pesar que las pueden encadenar, muchos ladrones cortan la parte donde los fijan y se las llevan.
Por último, coincidieron en que el gobierno estatal permite muchas anomalías al no poner orden en el lugar, ya que se desconoce el motivo por el que no dejan pasar a los ciclistas que visitan el lugar y dejan una importante derrama económica en el lugar.— Juan Osorio Osorno
