VALLADOLID.— La tensión escala en la pugna entre dos grupos de artesanos rivales que disputan el manejo de los cenotes Xkekén y Samulhá, de la comisaría de Dzitnup, ante el desinterés oficial por zanjar el conflicto que ya llevar varias semanas.
Ayer se vivió un clima de mayor tensión luego que uno de los grupos, el que se mantiene el el interior del parador turístico, realizó una protesta con pancartas con mensajes en los que exigían a Cultur que ponga una solución al asunto.
Según dijeron, el grupo que encabeza Elizabeth Poot adoptó una actitud caprichosa al no querer aceptar las propuestas que ya se les hizo para resolver el conflicto. Por el contrario pretenden apoderarse de la taquilla de uno de los cenotes para que ellos vendan los boletos y obtengan recursos.
Al grupo de Elizabeth Poot se le ha propuesto rentar bicicletas, lockers, cuatrimotos, incluso poner una tienda si quieren.
Además ya se les aceptó que acudan a rentar sus chalecos salvavidas de forma alternada con el otro grupo, de tal modo que no haya problemas, pero tampoco quieren, por lo tanto solo se puede entender que adoptaron una actitud caprichosa porque a la fuerza quieren administrar un cenote.
