TIZIMÍN.— Feligreses celebraron ayer martes con una misa, procesión y relleno negro a la Virgen Santa Rosa de Lima, quien fue la primera mujer de América Latina en recibir el reconocimiento canónico de la Iglesia.
El festejo se realizó en el sector que lleva el nombre de la Virgen, donde fieles católicos participaron en la celebración eucarística que ofició el nuevo vicario Eddi Mauricio Poot Herrera.
El sacerdote invitó a los asistentes a atesorar el amor de Dios y corresponder a su proyecto de vida.
A manera de ejemplo, mencionó que el amor de Dios es como aquellos detalles que cada uno recibe de algún familiar, enamorado o de alguien especial que cuidas y proteges porque lo quieres o lo amas.
“Si esto lo hacemos con detalles de las personas que nos aman, imaginen cómo es el amor que Dios nos tiene, es el tesoro más grande y es el que tenemos que guardar y proteger siempre”, expresó.
Tras el evangelio, los católicos se acercaron a venerar a la Virgen Santa Rosa de Lima.
Después se realizó una procesión en calles aledañas al sector, la cual fue amenizada con música de charanga.
Al final, se repartió relleno negro a la gente que participó.— Wendy Ucán Chan
