PROGRESO.– Cuando trabaje como maestra rural me sentí la mujer más feliz y realizada porque estaba haciendo algo por las personas, expresa con emoción al recordar esa bella época de hace unos 85 años la centenaria progreseña María Isabel Herrera López, quien este martes 18 cumple 100 años de vida, pero este domingo la festejan en un restaurante del malecón .
Luego de cursar el sexto grado en la escuela Mártires de Chicago por el año de 1937, María Isabel, comenzó a prestar sus servicios como maestra rural, en Chacsinkín y en San Ignacio le dio clases a niños y adultos de las comisarías meridanas de Dzizilché, Chablekal, Xcunyá.
Con lucidez mental, a su memoria como el agua del mar que corre por el rumbo de Pluma y Lápiz, así fluyen los recuerdos y con emoción con voz clara y pausada, sin tener prisa ni desesperarse, lo que le ha valido llegar al centenario, doña María Isabel, narra los episodios de su vida, su trayectoria como maestra rural, la paga era de $4.50 al mes, no era mucho, pero lo hizo con la ilusión de enseñar a leer y escribir a los analfabetas de aquella época de las haciendas.
Conocida como la cronista de la colonia Ismael García en el oriente de la ciudad, donde pasó su infancia, juventud y su vida matrimonial y ahora su vejez, doña María Isabel, vive en un predio de la calle 27 entre 52 y 54, de ese rumbo del puerto, a unos 200 metros de la playa, a donde de niña acudía a comprar pescado y jugar en las ya desaparecidas dunas costeras.
La casa de la familia de María Isabel, era la última de la colonia Ismael García, hace 100 años era la calle 27 entre 2 y 4 y la luz no llegaba a esa esquina.
Su papá, José María Herrera Estrada sembraba un palo y colgaban una linterna para alumbrarse.
Docente de letras y religión
Además de maestra rural, María Isabel también fue catequista en la iglesia de la Purísima Concepción y San José, e impartió clases de repostería en la cocina del Centro Stella Maris.
La centenaria progreseña, cuya alimentación de basó en pescado fresco, pozole con chile max, camote sancochado, que conocían como is (en maya), tiene en su mente la bella época que vivió con las necesidades de aquel entonces, pero feliz, pues tuvo la oportunidad de estudiar su primaria en la Mártires de Chicago, fundada por el Sindicato de Henequeneros.
Antes solo se cursaba hasta el cuarto grado, pero ella pudo estudiar el quinto y sexto, y tener buena preparación académica, por ese motivo fue invitada a ser maestra rural, que cuando daba clases, se sentía la mujer más feliz y realizada.
Doña María Isabel Herrera López, nació en esta ciudad el 18 de octubre de 1922, en la casa familiar ubicada en la calle 27 entre 2 (52) y 4 (54) de la colonia Ismael García, en parto atendido por una comadrona (partera).
Hija de José María Herrera Estrada, de Calkiní, conocido como “Chulo Herrera”, fue estibador y trabajó con el sindicato Piedad Luna, y de Juanita López Olivo, originaria de Guadalajara , quien llegó a Yucatán en la época del porfiriato con su mamá y cuatro hermanos, radicaron en San Ignacio donde trabajaron en la hacienda henequenera.
María Isabel se casó a los 19 años de edad el 15 de diciembre de 1941 en la iglesia de la Purísima Concepción en misa de las cinco de la tarde que ofició el padre Peniche Carvajal, la fiesta fue en la casa familiar de la colonia Ismael García.
Agradecida con la vida
Viuda desde hace 34 años, comenta que tuvo varios enamorados, pero novio solo uno y con el que se casó, pues fue a pedir su mano a su casa, procrearon a seis hijos, Tomasa, profesora jubilada de 80 años de edad; Roberto, 77 años, médico ex director del Centro de Salud; Eduardo, de 70, trabaja en la aduana; Noe, es comerciante, María Isabel, trabajó en el Seguro Social como enfermera y Rosario, ama de casa.
María Isabel tuvo cinco hermanos, de los cuales solo le sobrevive su hermanita Guadalupe, tiene 96 años. Tiene 16 nietos, 10 bisnietos y cuatro tataranietos.
Este domingo la festejarán en el restaurante Viña del Mar, a donde la llevarán a almorzar a las dos de la tarde. El martes, a las 7 de la noche en la iglesia de la Purísima Concepción y San José, asistirá a misa de acción de gracias.
La centenaria progreseña tiene mucha historia que contar, es fundadora de la colonia Ismael García.
