PROGRESO.– La fuerte turbonada que azotó la noche del lunes y durante la madrugada del martes causó que la pesca fuera suspendida en el puerto, además de preocupación por parte de los hombres de mar que temían que sus lanchas resultaran dañadas. 

Así lo señala Roberto Contreras, quien junto a otros ribereños se presentaron en las primeras horas de la mañana a las playas para corroborar el estado de sus lanchas, pues la turbonada que se registró anoche dejó incluso calles inundadas en el puerto. 

El martes -además- amaneció con fuertes marejadas y vientos del noreste, los cuales arreciaron a las 6:30 de la mañana, con velocidades de 40 a 50 kilómetros por hora, olas elevadas, así que los ribereños decidieron no salir a pescar, pues había amenaza de más lluvias y temían que azotara otra turbonada.

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 Contreras, José Coral y Juan Carvajal señalaron que de la noche a la mañana las condiciones atmosféricas se volvieron adversas, pues el lunes salieron a pescar y el clima era favorable, siento que obtuvieron en promedio 40 kilos de pulpo por lancha con dos alijos, trabajaron a cuatro millas de la costa.

Tomando en cuenta que no hay norte en puerta, sino que sería hasta el fin de semana, los ribereños compraron carnada y se avituallaron con hielo, combustible y víveres para salir a pescar, pero no contaban con que amanecería con mal tiempo, así que suspendieron la pulpeada y sería hasta este miércoles que reanuden la pesca.