VALLADOLID.— La utilización de fogones en el interior de las casas donde viven familias de escasos recursos es común, sobre todo en comunidades indígenas.

Sin embargo, esta práctica es peligrosa, tal como ocurrió en un predio de la colonia Paraíso, en el municipio de Chemax, donde un hombre falleció y dos mujeres resultaron intoxicadas anteayer miércoles.

Muchas familias de escasos recursos cocinan y duermen en el mismo espacio donde está el fogón; incluso, lo ponen debajo de sus hamacas para obtener calor durante el invierno porque no cuentan con cobertores.

Algunos gobiernos anteriores impulsaron programas para distribuir cobertores de manera gratuita, sobre todo para apoyar a los adultos mayores, ya que son los más vulnerables a las bajas temperaturas.

Una casa beneficiada por el gobierno

En el caso de los intoxicados en Chemax, se averiguó que su casa es de las que entrega el gobierno, similares a las que se entregaron en el Fonden; sin embargo, estaba completamente cerrada y no había ningún punto para que saliera el humo.

Hay otras familias que, ante la falta de cobertores, hacen su fogón de carbón debajo de las hamacas para obtener calor en la madrugada.

Pero esto implica que se dañen sus pulmones al respirar el humo.

Hace unos meses, la familia de un predio de bajareques en la comisaría de Tesoco puso el fogón debajo de la hamaca de un bebé; el humo salía de los palos de la choza con techo de guano, lo cual puede ser más peligroso porque se puede originar un incendio.