VALLADOLID.— Con una serenata que se cantó el domingo desde las nueve de la noche hasta la primera hora de ayer lunes que continuó con la celebración de varias misas durante el día de ayer lunes, en las que participaron decenas de grupos de guadalupanos que se dirigían a sus lugares de origen concluyendo por la noche con otras celebraciones, fue así como terminaron las actividades con motivo del Día de la Virgen de Guadalupe.

De acuerdo con datos obtenidos, el domingo, durante el día fue un ir y venir de grupos guadalupanos que saturaron las calles de la ciudad y las carreteras del oriente del Estado, un gran número de ellos durmieron en el interior del Centro Guadalupano y tuvieron la oportunidad de estar presentes en la celebración de las mismas que se llevaron al cabo por la noche.

Al concluir la misa de siete de la noche, se hicieron los preparativos para que se inicie con la serenata, a la que se inscribieron varias personas para cantarle a la Virgen Morena, incluso hasta un mariachi se presentó en el Centro Guadalupano.

Cientos de fieles católicos participaron en las misas nocturnas, incluso aprovecharon para tomarse fotografías con la imagen de la Virgen María de Fondo. En el lugar se vendieron antojitos yucatecos, cuya utilidad es para los fondos de la parroquia de San Servacio.

Ayer lunes, justo en el día de la celebración, se oficiaron misas por la mañana, tarde y noche, y al mismo tiempo se fue intensificando el paso de los grupos guadalupanos que pasaban por las calles de la ciudad rumbo a su lugar de origen, sobre todo los que salieron de poblaciones cercanas, pues el objetivo fue llegar por la noche a sus destinos para participar en celebraciones religiosas.

Por cierto en el caso de esta ciudad, un grupo de guadalupanos salió desde hace unos 10 días con destino a Oaxaca, de quienes se espera su arribo por la tarde y participar en un recorrido por las principales calles, concluyendo justamente en el Centro Guadalupano, en donde se les dará la bienvenida y se oficiará una misa, y se les dará la bendición por llegar bien a su destino.

Por cierto en la población de Tixcacalcupul, se espera la llegada de Geider Cupul, quien desde hace más de dos meses, se fue pedaleando hasta la ciudad de Monterrey, Nuevo León, de modo que al arribar a su comunidad, se celebrará una misa en el templo de ese lugar. Se supone que el guadalupano se reunió con un grupo de corredores que viajó a Campeche con los que llegaría por la noche.— Juan Antonio Osorio Osorno

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán