PROGRESO.— Santa Claus llegó anteanoche jueves en patrullas de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal y repartió casi 5,000 juguetes a niños de Flamboyanes y esta ciudad.

En el malecón, numerosos menores y adultos se tomaron fotos con los bomberos, motos y el binomio canino.

A las 6 de la tarde, la Caravana por una Sonrisa de la SSP llegó a Flamboyanes. El trenecito recorrió las calles de esta comisaría y repartió unos 2,000 juguetes.

Luego, Santa Claus llegó a esta ciudad para entregar regalos a niños conforme la caravana recorría calles de colonias y el malecón.

Se unen por sonrisas en Progreso

La SSP informó que en la Caravana por una Sonrisa participaron elementos de la Policía Estatal de Investigación (PEI), Goera, Unidad Canina (K-9) y Grupo Dorados, así como el mariachi de la corporación, que entonó varias canciones ante las personas reunidas en el inicio del malecón.

Mientras esperaban a la caravana, muchos niños y paseantes se reunieron en el inicio del malecón y se tomaron fotos con bomberos, motocicletas, el trenecito, binomios canino y un vehículo blindado con un tirador.

La SSP llamó Caravana por una Sonrisa a su operación navideña de acercamiento social en este puerto, donde vecinos y visitantes se han quejado de que policías municipales y estatales los han detenido con violencia o de manera arbitraria.

El caso más reciente ocurrió el 4 de diciembre pasado, cuando el hoy extinto Roberto Lanz Hernández fue detenido en el retén con alcoholímetro de la salida del puerto a Mérida.

Según los deudos, él llegó a ayudar a un pariente y cuando vio que también lo iban a detener, corrió, pero lo persiguieron, le metieron un pie y, al caer, se golpeó la cabeza y le cayeron a patadas. Murió el viernes 16 pasado. Según la Policía, él se resbaló y cayó.