VALLADOLID.— Con el proyecto del Programa de Mejoramiento de Zonas Arqueológicas (Promeza) que se aplicará en Chichén Itzá, el gobierno del Estado se quedaría sin ingresos directos por los cobros que se hacen por acceder al sitio.
Esto porque la administración de las entradas, cuando Promeza entre en vigor, correría enteramente a cargo del gobierno federal.
En la actualidad, para ingresar a Chichén los cobros son, para turistas extranjeros, $571 (28 euros) que se divide en $486 de cuota estatal y $85 de cuota federal.
Los visitantes nacionales pagan $283 divididos en $198 de cuota estatal y $85 federal, lo que deja en claro que el Estado, a través de Cultur, es quién percibe mucho más dinero que el federal.
Aunado a ese cambio, prestadores de Servicios en el interior de la zona arqueológica señalan que el proyecto de construir un nuevo parador en un lugar diferente del actual implicará muchos cambios en el sitio, entre ellos reubicar a los vendedores ambulantes, aunque las autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) le pongan otro nombre, como Centro de Atención al Visitante (Catvi).
La posibilidad de que el gobierno del Estado deje de recibir ingresos directos es con base en que la inversión que se hará en la zona arqueológica es enteramente federal, según las fuentes.
En consecuencia, se pretende que sea el INAH el que lo administre posteriormente sin el acompañamiento de Cultur.
“Muchos cambios en Chichén”
Algunos prestadores de Servicios en el interior de la zona arqueológica señalan que el proyecto de construir un nuevo parador en un lugar diferente del actual, implicará muchos cambios en el sitio, entre ellos reubicar a los vendedores ambulantes, aunque las autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) le pongan otro nombre, como Centro de Atención al Visitante (Catvi).
Los informantes señalan que de acuerdo a los datos que a ellos les proporcionaron, debido a que la inversión de los $2.1 millones es meramente del gobierno federal, se tiene la firme intención que el INAH se encargue de la administración total de las zonas arqueológicas.
El gobierno federal creó el Programa de Mejoramiento de Zonas Arqueológicas justamente para que administre todos los puntos en el país y Chichén Itzá no será la excepción, de modo que el estado dejará de obtener ingresos en la zona como hasta ahora lo hace a través de Cultur, que por cierto es quien se lleva la mayor parte del precio de los boletos.
De acuerdo con datos que el hasta ahora director de la zona arqueológica de Chichén Itzá, Marco Antonio Santos Ramírez, dio a conocer, en el lugar ingresan por día entre 6,000 y 7,000 visitantes, de modo que durante el pasado bloqueo dejaron de ingresar alrededor de 70,000 turistas.
El mismo informante dijo que la cuota de pago para el ingreso de turistas extranjeros es de $571 (28 euros), 486 (24 euros de cuota estatal) y $85 de cuota federal (4 euros). Los visitantes nacionales pagan $283 ($198 de cuota estatal y $85 federal), lo que pone en claro que el estado es quién percibe mucho más dinero que el federal.
Por cierto, de los recursos que obtiene el INAH, le aporta el 5% anualmente al municipio, para que se realicen obras públicas, pero en realidad se desconocen los montos, debido a que la autoridad en turno lo administra de acuerdo a sus intereses, incluso no le rinden informes al pueblo para conocer el destino de los mismos.
Molestia por los ingresos
En este sentido, a pesar que Cultur obtiene más dinero, no le aporta nada a la Comuna, de modo que todo se lo lleva, lo que ha causado la molestia de varios ayuntamientos que han pasado en la administración.
En caso que el INAH, obtenga la administración total de la zona, se beneficiará el ayuntamiento en turno o el alcalde, debido a que serán más recursos los que se les asignaría respecto al cinco por ciento que actualmente recibe, aunque no se tiene claro la dinámica que se aplicará.
De acuerdo con la información que otorgan los prestadores de servicios en la zona, el INAH se encargaría de la administración general, y obtendría la totalidad de los recursos de los boletos de entrada, además de las rentas de los locales comerciales que estarán ubicados en el nuevo parador, pues los actuales los cobra Cultur, cuya cantidad se ignora.
Con Promeza, según señalan habrá muchos cambios, que a muchos no les parecerá, pero quizá a otros si, de modo que solo es cuestión de tiempo y esperar que se concrete la construcción del nuevo parador para saber lo que pasará.
