VALLADOLID.— El primer fin de semana en la expoferia tuvo buena afluencia, según se averiguó, aunque el espectáculo de Lenín Ramírez que se presentó en el coso taurino portátil no tuvo la afluencia que se esperaba, y la mayoría de los visitantes estuvo recorriendo el recinto ferial y los restaurantes.
Según información obtenida, el sábado y domingo fueron buenos, ya que de acuerdo con cálculos oficiales habrían ingresado al recinto ferial en los dos días alrededor de 20,000 personas, ya que se notó amontonamientos en determinados puntos como es el caso del teatro del pueblo, donde se notaba mayor presencia de gente.
Surgieron quejas y señalamientos en cuanto a los precios de los productos que se venden en el recinto ferial, considerados excesivos, de algunas familias que llegaron de varios municipios y poblaciones de la región, o de visitantes de Quintana Roo, quienes consideraron que “todo está muy caro” en el recinto ferial.
Una orden de chocolomo en un restaurante está en $180 y un refresco $25, de modo que la cena te cuesta $205; un plato de papas fritas o a la francesa en los puestos cuesta $80; un platito de carne asada o costillas, $150; una michelada que en la calle cuesta $35, lo ofrecen en $80, más la cerveza en $30, así que se termina pagando $110.
Del mismo modo exponen que los juegos mecánicos grandes cobran $50 por vuelta, y otros como los carruseles y carritos para los niños, $30.
Se expone que una persona que vaya, sin que tome cervezas, gasta al menos $300, pero si va en familia de cuatro miembros y consume la bebida alcohólica, el gasto puede ascender a $1,500, todo depende de lo que quieran gastar, ya sea en alimentos y la compra de objetos en el recinto ferial.
Una “licuachela” (en vaso de licuadora), cuesta $150 que puede llevar hasta tres “medias” con hielo y se llena, y es una manera diferente de ofrecer la cerveza que es muy solicitada, sobre todo por jóvenes que se pasean en el recinto ferial.
Algunos visitantes comentaron que la Expo Feria no tiene nada de feria de pueblo, pues los que no tengan dinero, solo podrán asistir para mirar, pero difícilmente se puedan sentar en un restaurante a consumir, justamente por los excesivos precios de los productos.
Es acostumbrado que a lo largo de la semana la afluencia de visitantes baje notoriamente, pero se espera un repunte el fin de semana debido al puente escolar y el inhábil con motivo de la conmemoración de la Constitución Mexicana, el cinco de febrero.— Juan Antonio Osorio Osorno
