PROGRESO.— “Yo creo que, pensando por todo Progreso, es una obra que puede favorecer”, dijo el párroco Óscar Cetina Vega sobre el proyecto estatal de construir un viaducto vehicular encima de la calle 82 de este puerto, obra que no quieren vecinos de las calles 82, 84 y 86.
“Pero hay que conocer, no sé si todos lo conocen; aunque siempre hay personas reticentes al desarrollo y por razones justas, que piensan que se les va afectar su patrimonio y tienen el legítimo derecho, pero tanto y cuánto te van a afectar”, agregó.
En Ciudad de México, indicó, hay cientos y cientos de pasos a desnivel, viví allá del 92 al 95; no había puentes cuando llegué, pero es la única forma posible para que pueda vivir la ciudad y es que allí hay terremotos.
“El puente no es un capricho, creo yo, del gobierno, pero todas las cosas que afectan a la gente hay que analizarlas bien, sumar esfuerzos”, afirmó.
“Estoy convencido de que el desarrollo trae mejor calidad de vida y el viaducto sobre la calle 82 representa un desarrollo urbano de la vida actual de Progreso.
“No sé cuánto vaya a afectar a las casas, los ciudadanos están defendiendo lo que tienen que defender con oposición”, indicó el párroco.
“Pero, a gran escala, creo que el puente favorece”, sostuvo el padre, entrevistado porque el 18 de febrero cumplió cuatro años como párroco de Progreso.
Recordó que hace años cuando se construyó el Circuito Metropolitano del Periférico (de Mérida), muchos no estaban de acuerdo, lo consideraron una porquería, pero ahora cuánta falta hace, ya fue rebasado, como lo fue el Circuito Colonias, y el Periférico siempre está lleno a la hora que se pase.
En el caso del puente de la calle 82, el padre Óscar dijo que la postura de los vecinos es no al viaducto porque piensan que se va a caer un camión sobre sus casas, así que sería bueno documentar cuántos accidentes han ocurrido donde hay puentes.
“Pero, en fin, Progreso se ha desarrollado, veo cómo ha mejorado la parte por donde está la ballena (en alusión al esqueleto de un ballenato) en el playón poniente, hay mejoras, hay más visitantes que toman en cuenta el puerto como punto turístico, no solo el mar, pues hay mar por todas partes del mundo.
“Es lo que da tristeza de Celestún, donde no hay nada, no hay servicios como acá en Progreso”, contrastó.— g.t.v.
