PROGRESO.— Luego de 16 años de funcionar como basurero al aire libre, el relleno sanitario de Progreso, ubicado al poniente de la comisaría de Paraíso y que se proyectó con una vida útil de 20 años, llega a su fin anticipadamente: ahora se convertirá en una estación de transferencia.
El relleno sanitario comenzó a utilizarse en 2007, pero fue dos años después que se construyó como tal con celdas y geomembrana. Cada celda tendría una vida útil de cuatro años y en total se proyectaron siete.
El actual relleno sanitario será estación de transferencia y donde se concentrará la basura para que en camiones la trasladen al de Mérida. Ocupa un terreno de poco más de 10 hectáreas.
El banderazo de inicio de las obras de la estación de transferencia y saneamiento del relleno sanitario será mañana lunes a las 9 horas. Los trabajos estarán a cargo del Ayuntamiento y deberán de estar listos entre abril y mayo. El terreno usado para depositar toneladas de basura será saneado.
La estación de transferencia será operada por el Ayuntamiento por medio de la Dirección de Gestión de Residuos Sólidos Urbanos-Prolimpia y contará con equipo para recibir la basura que se recolecta en el municipio y su posterior trasladado a Mérida, donde estará el Sistema Metropolitano de Manejo de Residuos Sólidos y donde se concentrará la basura de Mérida, Progreso, Kanasín, Umán, Ucú y Tixpéhual.
La firma del convenio del Sistema Metropolitano se realizó el 9 de noviembre pasado. Uno de los objetivos de este proyecto es el cierre definitivo de los rellenos sanitarios tanto de este puerto como de los municipios que forman parte del sistema.
Según se averiguó, los camiones de Prolimpia que tienen a su cargo la recolecta de los residuos sólidos urbanos llevarán la basura hasta la estación de transferencia, donde se colocarían contenedores o góndolas para depositar los desperdicios. Después, en otros camiones, los trasladarán al relleno sanitario de Mérida.— Gabino Tzec Valle
