TIXCANCAL, Tizimín.— Las actividades religiosas en esta comunidad se realizan en un tinglado improvisado debido a que la iglesia católica está a punto de desplomarse.

El templo católico tiene más de 50 años; la construcción está hecha a base de sascab, así que el edificio ya está obsoleto.

Ya tiene un año que la iglesia fue cerrada, pues se cayeron tres vigas y se corre el riesgo que en cualquier momento colapse.

Incluso, se han hecho varias reparaciones, pero temen que si se hace una más ocurra una desgracia.

“Ya no aguanta más reparación, ya se le hicieron cinco y de arriesgarnos con otra se puede venir abajo el techo”, explicó el sacristán Filomeno Ku Pérez.

El gobierno no ayuda, muchas solicitudes se hicieron en su momento, pero no dan nada para nuestra iglesia”, agregó.

En medio de las dificultades que atraviesan, se hizo un tinglado de láminas a un costado del endeble edificio donde se ofician las misas y demás actividades.

El piso es de terracería y el altar fue hecho con filas de bloques.

Lluvias afectan al templo

Las complicaciones empeoran ahora con las lluvias, pues no se pueden oficiar las misas porque no tienen paredes y no hay cómo resguardarse.

El sacristán indicó que se hacen donativos y reciben colaboraciones de la gente. Pero son insuficientes para reconstruir la iglesia.

Con las lluvias, anticipó, en el momento menos esperado el techo se puede venir abajo, de modo que han sacado todos los muebles que había en el interior y hasta el santo está expuesto bajo el tinglado.

Incluso, los mismos pobladores son quienes procuran vigilar el inmueble para evitar robos.

Colaboradora de Megamedia en municipios del oriente de Yucatán desde junio de 2009. Cubre noticias generales en las comunidades de esta región: política, gobierno, campo, ganadería, sucesos policíacos, religión, artes y cultura.