VALLADOLID.— Un gran número de trabajadores, como albañiles, carpinteros, plomeros, herreros, electricistas, entre otros, que fue empleado en el proyecto federal del Tren Maya, aumentó el precio de los servicios particulares que ofrece en las casas y eso afecta la economía de los clientes.
Durante los dos años en los que laboraron en la obra federal, los trabajadores recibieron un sueldo semanal de alrededor de $3,500, o sea, ganaban unos $500 al día.
Además contaban con seguridad social y otras prestaciones que ofrecieron las empresas contratistas del proyecto del Tren Maya.
Pero muchos de ellos fueron despedidos cuando los trabajos culminaron en esta ciudad y comenzaron en territorio del vecino estado de Quintana Roo.
Ahora que la mayoría de ellos no tiene trabajo, cuando son llamados en alguna casa para hacer cierto trabajo, quieren cobrar lo mismo que les pagaban en la obra del Tren Maya.
Aumentan sus precios tras trabajar en el Tren Maya
A manera de ejemplo, un albañil cobra 4,000 pesos por hacer en una casa un trabajo de cuatro días, pero trata de completar la semana para justificar el precio de su servicio. En el caso de un electricista que sea contratado para cambiar contactos, cobra alrededor de $100 por cada uno.
El precio del cambio de piezas de ventiladores de techo subió de $50 a $150.
El aumento de las tarifas de los servicios rebasa el presupuesto de los clientes y ocasiona que sean menos contratados. Muchos de ellos tienen en las puertas de sus casas letreros con la información de sus servicios.
Varios de los trabajadores que estuvieron en la obra federal viven en comisarías cercanas, donde no tienen oportunidades de empleo.
Otro de los problemas detectados fue que muchos campesinos agricultores abandonaron el campo cuando fueron contratados para laborar en el proyecto del Tren Maya, ya que tenían un sueldo seguro.
Pero ahora que fueron despedidos, no saben qué hacer en sus comunidades.
Hay trabajo, pero con menos sueldo
Algunos tienen que esperar el próximo ciclo agrícola de siembra de maíz, mientras que otros quieren emigrar a Quintana Roo en busca de algún empleo.
En esta ciudad algunas tiendas solicitan ayudantes generales, vendedor de mostrador, meseros, garroteros, entre otras vacantes, pero los sueldos son bajos en comparación con el que se paga en el proyecto del ferrocarril.
