VALLADOLID.— El gobierno estatal a través de Cultur decidió dar en concesión el parador de los cenotes Xkekén y Samulhá a la empresa Ceiba de Yucatán, donde el Grupo Alves es socio mayoritario, para rescatar el lugar que está deteriorado, con el fin de ofrecer un buen servicio a los visitantes.
En el parador turístico de Xkekén y Samulhá hay, cuando menos, dos grupos de artesanos en pugna por el control de las rentas de los chalecos salvavidas.
El lugar cerró en 2022, luego de un enfrentamiento entre ambos grupos.
Desde hace algunos años el parador se encuentra en deterioro, al grado que ya no tiene techo la mayoría de los locales comerciales de artesanías y el techo de guano de la nave principal, donde se venden los boletos, están lleno de huecos, lo cual da mala imagen al turismo que llega al lugar.
Cultur anunció que invertiría recursos en el parador, pero hasta la fecha no ha hecho nada al respecto.
Al parecer porque el gobierno estatal o Cultur no tienen prioridad en el rescate de las instalaciones, dio la concesión a la empresa particular Ceiba de Yucatán, cuyo socio mayoritario es el Grupo Alves, que actualmente desarrolla un conjunto inmobiliario en el camino de acceso a Tesoco, comisaría de Valladolid.
De acuerdo con datos obtenidos, desde hace unos dos meses se iniciaron las negociaciones entre el gobierno del estado y la empresa particular y hubo reuniones con pobladores de Dzitnup para llegar a un acuerdo, lo cual se logró hace un mes aproximadamente.
El viernes pasado se reunieron pobladores de Dzitnup y representantes de la empresa para explicarle a la gente los detalles de la concesión e informarles los acuerdos tomados con anterioridad con el gobierno para apoyar a la población y a su gente.
El objetivo será rescatar el parador turístico para crear un proyecto que se hizo de acuerdo con un estudio de factibilidad a fin de atraer más turistas, ya que antes en las vacaciones de verano llegaban alrededor de 900 visitantes y ahora solo arriban al lugar unas 150.
Con el rescate del parador turístico también se pretende mejorar los puestos de las artesanas, que ya están de acuerdo en que se lleven al cabo los trabajos y todos resulten beneficiados.
Los apoyos a la comisaría de Dzitnup continuarán.
Además el personal que trabajará en el lugar serán vecinos de la comunidad, quienes ya fueron liquidados por Cultur y desde ayer martes que se recibió el parador turístico son recontratados por la nueva empresa.
La obras de rescate se iniciarán el mes de septiembre con una inversión de $30 millones para que el sitio luzca con buena imagen.
Justamente ayer se inició el proceso de entrega-recepción del lugar.
Las actividades en el parador no se suspendieron, de modo que se sigue recibiendo a los visitantes.
En cuanto se concluyan las obras de rescate, se otorgará a los vallisoletanos que muestren su identificación del INE un 30% de descuento en el restaurante, los servicios que se ofrecerán, el acceso a los cuerpos de agua, entre otros beneficios.
Incluso, existe la posibilidad de que el precio de entrada al lugar baje a 250 pesos para los vallisoletanos y $350 para los foráneos.— Juan Antonio Osorio Osorno
Diario de Yucatán
