En estas vacaciones de verano, una joven de Acanceh celebró sus XV Años con una misa, una vaquería y el tradicional vals europeo.
Acanceh es una localidad de 11,917 habitantes a 27.2 kilómetros al sureste de la ciudad de Mérida, Yucatán.
De paso por Acanceh vi a varios jaraneros a las puertas de la iglesia de Nuestra Señora de la Natividad.
¡Es un gremio y van a bailar jaranas en el atrio!, pensé, y me apresuré a llegar hasta ellos.
Platicando con ellos me enteré que no es un gremio sino una celebración de XV Años. Entonces creció mi interés porque pocas jóvenes celebran la llegada a la “edad de las ilusiones” luciendo el traje típico de Yucatán.
A las puertas del templo, bajo el sol del mediodía del sábado 5 de agosto, se tomaban fotos la radiante quinceañera Dulce María Garrido Tun y sus tres chambelanes de albo traje jaranero: filipina con bordados en punto de cruz, pañuelo con enormes flores bordadas en punto de cruz, sombrero y alpargatas.

“Porque me gusta bailar la jarana”, respondió sonriente Dulce María cuando le pregunté por qué eligió celebrar sus XV Años con un terno. “Desde los tres años (de edad) bailo la jarana; mi mamá y mi papá me enseñaron”.
“Es de familia bailar jarana”, afirmó el papá de Dulce María, José Bartolo Garrido Pech. Su esposa, María Natividad Tun Uc, asintió con la cabeza y alegría en los ojos. Todos en la familia bailan jarana, expresó.
Dulce María lució un terno con encajes y grandes flores rojas y naranjas bordadas en punto de cruz. Llevaba rebozo café, zapatos jaraneros blancos, moño grande de colores rojo y naranja, corona de cristales blancos, rosario y collares de filigrana, largos aretes con una gran flor de jade, pulseras doradas en las manos y un abanico rojo.
“Es de Teabo (municipio del sur de Yucatán a 58.6 km de Acanceh)”, contestó la joven al preguntarle quién le hizo tan elegante terno. También me llamó la atención su ramo de flores de tela en colores rojo, amarillo y rosado, hecho en Acanceh. “A la Virgen de Guadalupe le deposité un ramo de rosas naturales”, destacó Dulce.
Tras la breve charla, casi todos aceptaron posar para unas fotos del recuerdo. Dulce María con sus chambelanes, Ángel Martín Meza Dzul y los hermanos Jesús Alejandro y Jesús Daniel Tun Ceh; con sus padrinos de terno, María Rosalinda Yah Toloza y Juan Luis Ku Yah, y sus padrinos de pastel, Lizbeth Yarisol Ceh Ricalde y José Natividad Tun Uc.
Familia yucateca con orgullo por la jarana
Un momento especial fue cuando Dulce María posó con sus padres y sus dos hermanas, Maybi, de 9 años, y Camila, de 4 años, mientras una de las niñas se protegía con las manos de los deslumbrantes rayos solares.
Otro fue cuando la acompañó su abuela paterna, María Elena Pech Casanova.
Hospitalarios, los padres de la festejada me invitaron al convivio en un local. La orquesta jaranera comenzó a tocar a las 3 de la tarde para el baile de la quinceañera.
En su vaquería, Dulce María bailó jaranas como “El ferrocarril” y “Chinito koy koy”, entre otras; su bastonero fue su papá. También bailó el tradicional vals de XV Años.
En la galería de imágenes que acompaña a esta nota, en la parte superior, puedes ver otras fotos de la quinceañera en Acanceh.
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