VALLADOLID.— Los apagones en la ciudad continúan, ahora le tocó el turno a numerosas familias de la calle 49 rumbo a la colonia San Francisco, quienes reportaron que la noche del lunes se quedaron sin el servicio, y a pesar que dieron aviso en las oficinas de la CFE, no les hicieron caso.

Los apagones en la ciudad es el común denominador en todos los sectores, sobre todo de noche, cuando se conectan diversos aparatos eléctricos como es el aire acondicionado, lo que origina que se sobrecarguen los transformadores que están en cada uno de los sectores.

El pasado fin de semana, un sector del barrio de Santa Lucía se quedó sin el servicio toda la noche. También los vecinos de la calle 14 desde la 27 a la 31 se quedaron varias horas sin el suministro de energía, lo cual tuvo diversas consecuencias.

Ahora le tocó el turno a los de la calle 49 entre 36 y 38 en el barrio de San Juan, rumbo a la colonia San Francisco. Los afectados acudieron a la oficina de la CFE a reportarlo, pero solo los guardias de seguridad anotaron la queja y nadie llegó a reparar el desperfecto.

En este sector, hace alrededor de dos meses los vecinos decidieron cerrar la calle 49 enojados por lo que estaba pasando. En ese entonces se detectó que el brazo de una lámpara de alumbrado público topaba con los cables de media tensión y se producía el cortocircuito que hacía que se disparen las cuchillas, por lo que fue retirada la luminaria.

Sobrecarga

Sin embargo, en esta ocasión, según se les explicó a los vecinos, fue la sobrecarga del transformador, por lo que se cree que será un problema que tendrán de manera permanente, debido a que solo se subió de nuevo la cuchilla como un paliativo al problema, de modo que no descartan otra acción más drástica en caso de volverse a quedar sin el suministro de la corriente.

Algunos vecinos lamentaron que el personal de seguridad que está en la oficina al parecer disfruta cuando alguien reporta el apagón, pues han notado que se burlan de la gente porque los afectados no son ellos.

En cuanto a la situación laboral del trabajador que fue amarrado en un sector del barrio de Santa Lucía, los líderes sindicales no se han manifestado sobre el apoyo que le deben dar, pues según se sabe ha sido suspendido de su cargo sin derecho a su salario, afectando económicamente de esa manera a toda su familia.

Trascendió que sus dos compañeros, para deslindarse, declararon ante sus jefes que quien fue amarrado lo permitió, lo cual fue suficiente para que lo suspendan, de modo que sus propios compañeros lo habrían dejado mal.— Juan Antonio Osorio