CHICXULUB PUERTO, Progreso.— “Yo que tengo cinco meses con ustedes (como párroco), cuando me dijeron ‘hay que demoler’, lo sentí, y ésta es la última misa en esta iglesia”, expresó el presbítero Ricardo Ruiz Sacramento ante los 76 feligreses que ayer en la mañana asistieron a la última misa en la céntrica parroquia de Nuestra Señora de la Asunción Poderosa, que hoy jueves comenzará a ser demolida.

“Al final, (la demolición) tiene que darse por protección de las personas y feligreses”, indicó, al aludir al peligro de que se derrumbe la dañada iglesia.

El edificio religioso, de 70 años o más de antigüedad según dijo el párroco, vivió un ajetreado último día. Tras la última misa, que comenzó a las 8:02 a.m., los fieles se tomaron fotos del recuerdo junto al Cristo y la Asunción Poderosa.

Además, una cuadrilla de 10 alarifes comenzó a retirar ventanas, puertas, campana, ventiladores y demás muebles y ornamentos. Todo se llevará a las capillas de la Caridad del Cobre y de Guadalupe.

El mismo párroco, ya sin la sotana y con cincel en mano, se unió a las labores. Con la ayuda de feligreses, él bajó la imagen de Cristo.

Grupos de mujeres ayudaron en el retiro de todo lo que había en la iglesia. La imagen de la patrona del puerto, la Asunción Poderosa, será llevada a la capilla de la Caridad del Cobre. Ayer mismo varios feligreses recordaron momentos relevantes que vivieron en esta iglesia, como su bautizo o boda.

Adiós con nostalgia

A la última misa en la parroquia Nuestra Señora de la Asunción, que hoy será demolida, asistieron ayer fieles que recordaron momentos que vivieron en la iglesia, cómo era antes y a los alarifes que la construyeron, remozaron y ampliaron.

“Vine a ver que tiren mi iglesia”, expresó Leonardo Torres Rodríguez, de 79 años de edad, quien recordó que fue el primer sacristán de la iglesia y a la edad de 14 años llegó a este puerto en 1958 con el hoy extinto sacerdote Jacinto Adriano Wong Romero, como titular de la iglesia.

El padre Wong era párroco de la iglesia del barrio de Santa Ana en Mérida, recién llegado de Maní, y lo mandaron a Chicxulub.

El mismo sacerdote casó, en la iglesia de la Asunción, a Genny Ofelia Figueroa Aguilar con Torres Rodríguez, ya de 20 años de edad, quien luego empezó a trabajar de taxista para sostener el hogar.

La iglesia era una sola nave, recordó el exsacristán; el padre Wong mandó a construir la fachada y el campanario; otros padres, como Candelario Jiménez, la ampliaron por el lado norte, donde hace unos 50 años era una calle y pasaban los toros.

Los profesores Enrique Gutiérrez y Sara Estrada Pech, por su parte, recordaron que el padre Wong los casó el 8 de agosto de 1968 en la iglesia de la Asunción.

Gutiérrez, quien en mayo pasado recibió la distinción de Maestro Distinguido de Progreso de 2023, recordó que fue parte de la Acción Juvenil Católica y que en la iglesia solo los domingos se oficiaban misas, venía un padre de la parroquia de Progreso.

La primera iglesia fue rústica, de mampostería y láminas; la demolieron y se construyó otra con techos de loza hace más de 70 años, rememoró el profesor Gutiérrez, de 82 años de edad.

Estoy seguro que la iglesia que van a demoler mañana (por hoy) es la segunda en la historia de Chicxulub, y que Luis Pech fue uno de los alarifes que construyeron esta segunda iglesia.

Elia Candelaria Paredes Escamilla, de 70 años de edad, a su vez recordó que en esta iglesia fue bautizada, hizo la Primera Comunión y se casó, aunque cuatro años después se divorció.

El padre Wong

En la iglesia daban clases de Catecismo y en la entrada del templo estaba el nombre del padre Wong, indicó.

Mildred Canché Dzul, quien asistió a la última misa con su hermana Rosy, dijo que está casada desde hace 38 años con el arquitecto Marcos Figueroa Aranda, quien fue albañil e hizo trabajos en la iglesia por allá de 1970.

Narró que su abuelo Francisco Canché no creía en Dios, pero se hizo amigo del padre Wong y éste lo visitaba todos los días hasta que logró convertirlo a la fe católica.

Luis Maldonado Pech y Octavio Chacón Tec recordaron que fueron acólitos cuando el padre Carlos Ceballos García fue el cuasipárroco de la Asunción por el año de 1986, cuando se remozó el templo.

Ambos exmonaguillos residen en Quintana Roo y llegaron a Chicxulub por la fiesta patronal y antes de retornar al vecino estado asistieron a la última misa en la iglesia donde colaboraron.— Gabino Tzec Valle