VALLADOLID.— Luego de varias horas de haberse quedado sin el servicio de energía eléctrica la noche del martes los vecinos de la calle 30 entre 39 y 41 del barrio de Santa Ana, ayer miércoles trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se encargaron del cambio de transformador al instalar otro de mayor capacidad como una manera de resolver el problema.

La suspensión de energía eléctrica en diversos sectores de la ciudad es el pan de cada día, lo que afecta a muchas familias. Lo más difícil es por las noches ya que los usuarios no pueden dormir por el calor que prevalece.

Muchas familias de diversos sectores de la ciudad resultan afectadas ante los constantes apagones, y muchas de ellos han perdido productos que requieren de refrigeración, por lo que se preguntan quién se los pagará.

En los sectores que han sido afectados hay varios negocios que requieren de energía eléctrica para operar, de modo que las afectaciones son considerables, pero al parecer nadie les resarcirá sus pérdidas.

La noche del martes se registró un apagón en la calle 30 entre 39 y 41, además de algunos de la 39, donde los vecinos sufrieron el calor, incluso varios de ellos acudieron a la oficina de la CFE para reportar el problema, pero no se resolvió nada.

Fue ayer miércoles, alrededor de las siete de la mañana, que el servicio se reanudó pero solo fue por unos minutos, ya que alrededor de una hora después se suspendió porque los trabajadores de la CFE acudieron para cambiar el transformador, trabajos que duraron dos horas, de manera que alrededor de las 10 de la mañana se reactivó el servicio.

Con esos trabajos que se hacen al cambiar los transformadores se pretende resolver en parte del problema de los apagones que no se terminan, pues casi todos los días se registran en diferentes sectores.

Por su parte el alcalde, Alfredo Fernández Arceo, en su programa de radio “contacto ciudadano” comentó que la CFE está llevando al cabo un plan de trabajo para resolver ese problema, luego de dialogar con ellos, sin embargo los vecinos de un sector de Santa Lucía donde amarraron a un trabajador de la paraestatal, explicaron que si ellos no toman medidas drásticas, no se cambian los transformadores, lo cual ha sido un problema de tiempo atrás en la que nadie había intervenido.

El primer edil precisó que nunca boicoteó la manifestación y marcha, pero algunos de los participantes insistieron en que la intervención del primer edil en el plan derivó en que mucha gente no participe, pues ya se consideraba una marcha politizada.— Juan Antonio Osorio Osorno