VALLADOLID.— Aunque el alcalde Alfredo Fernández Arceo ha señalado en múltiples ocasiones que en su administración no hay trabajadores despedidos que no se les haya liquidado de acuerdo a la ley, ayer Manuel Jesús Euán Chi, de 45 años de edad, manifestó que desde el mes de abril pasado lo despidieron como empleado del basurero municipal y hasta ahora no lo han liquidado, a pesar que el mismo primer edil sabe que el afectado tiene una enfermedad cardiaca y le recomendaron hacer reposo absoluto.

Euán Chi narró que desde noviembre de 2022, cuando trabajaba en el basurero municipal se comenzó a sentir mal, pero concluyó su jornada laboral.

Al día siguiente su malestar continuó; su familia lo llevó al Centro de Salud Urbano, donde el médico le recomendó acudir a un especialista debido a que tenía dolores en el corazón y le recomendó reposo por las siguientes tres semanas.

Debido a que le recomendaron no ir a trabajar, Euán Chi le informó a sus jefes inmediatos sobre su estado de salud.

El malestar del vallisoletano continuó y lo llevaron al Centro de Especialidades Médicas, en Mérida, donde le hicieron un cateterismo, le detectaron obstrucción de algunas arterias del corazón y la diagnosticaron síndrome coronario agudo e hipertensión arterial sistemática.

Debido al diagnóstico, los doctores le recomendaron no trabajar porque su vida estaba en riesgo.

El afectado relató que le explicó su situación a sus jefes del Palacio Municipal, pero, afirmó, desde el mes de marzo pasado le dejaron de pagar su sueldo.

La familia del empleado acudió al Palacio Municipal para averiguar lo que estaba pasando, pero siempre le respondían que debía llevar la justificación médica.

Ni en el Centro de Salud ni en la Especialidades Médicas en la ciudad de Mérida me otorgaron la justificación, solo expidieron un documento en donde se explica su enfermedad y las recomendaciones, lo cual no lo consideraron válido en el Palacio Municipal, lamentó.

El trabajador explicó que abril pasado acudió al departamento de Recursos Humanos del Ayuntamiento, donde le informaron que estaba dado de baja, de modo que no tiene nada que discutir sobre el sueldo.

Hace un mes se entrevistó directamente con el alcalde, quien le dijo que el jurídico de Recursos Humanos se comunicaría con él para pagarle su finiquito.

Pero hasta el momento no le han hablado y desde hace meses no tiene recursos para subsistir y pagar los gastos médicos que requiere.

El quejoso dijo que las autoridades han sido desconsideradas con él, a pesar de estar enfermo y haber prestado sus servicios al Ayuntamiento durante 12 años.— Juan Antonio Osorio Osorno