VALLADOLID.— En la puesta en operación del Tren Maya en diciembre próximo se podrían originar diversos conflictos entre ejidatarios y el Fondo Nacional de Turismo (Fonatur), debido a que esta dependencia federal no les ha cumplido sus compromisos a diversos núcleos ejidales, cuyas tierras fueron afectadas con el trazo del paso del ferrocarril.

Uno de los últimos problemas que se tuvo fue la molestia de los ejidatarios de Chan Yokdzonot, quienes cerraron el camino de acceso a sus tierras, en donde se afectaron alrededor de 2 kilómetros, incluso en esa superficie se encuentra un taller de operaciones que instaló la empresa “Ingenieros Civiles y Asociados” (ICA).

En este caso el camino de acceso al ejido continúa cerrado debido a que ningún representante de Fonatur se ha interesado en visitar la comunidad y dialogar con los ejidatarios para llegar a un acuerdo, ya que la dependencia federal les ofreció el pago de $2 millones, la construcción de su camino de acceso al ejido, la dotación de un domo en el parque del pueblo y la creación de un jardín botánico.

Nadie llegó

Sin embargo nada de eso les cumplieron y decidieron cerrar el camino de acceso al ejido, pero hasta ahora nadie ha llegado a la comunidad para tratar de resolver el conflicto.

En similares circunstancias de inconformidad contra el proyecto del Tren Maya se encuentran otros núcleos ejidales como el de Tesoco, Yalcobá, Sisbicchén, Xcan, solo por mencionar algunos, a quienes les hicieron ofrecimientos y nada de eso se les cumplió, incluso un grupo de campesinos de Pixoy, advirtió que en cualquier momento se podrían molestar, debido a que ellos no les cumplieron con la construcción de un paso ganadero, incluso a muchos les dividieron sus terrenos.

Ante este panorama, algunos ejidatarios de Sisbicchén y Chan Yokdzonot manifestaron que si no les cumplen en los últimos meses de este año, en cuanto empiece a funcionar el Tren Maya podrían tomar algunas acciones, mismas que están analizando, pero según indicaron tendrían que estar de acuerdo todos los ejidatarios de todas las comunidades afectadas para determinar las acciones de protesta que harían.

Mientras tanto los ejidatarios de las comunidades se mantienen hasta el momento en calma, pero se dejó entrever que en cualquier momento puede estallar los conflictos ante la nula respuesta de las autoridades federales.