Rosalba Centeno encargada del Sistema Estatal de Empleo Valladolid
Rosalba Centeno encargada del Sistema Estatal de Empleo Valladolid

VALLADOLID.— Hasta antes de la pandemia, poco menos de 50 menores de edad, 20 de ellos de manera oficial, estaban empleados en alguna actividad, sobre todo en el área comercial, en donde obtenían recursos para sus “gastadas” en la escuela, pero también se sabe que algunos habían sido explotados por algún adulto que estaba detrás de ellos.

En las gasolineras, o en el parque, incluso recorriendo colonias y fraccionamientos, era común observar a menores de edad ofreciendo dulces, cacahuates, cítricos, dulces, chicles, entre otras cosas con el objeto de obtener recursos.

De la misma manera se había visto a pequeños pidiendo limosna, pero al parecer éstos eran controlados por algún adulto que se encontraba siempre cerca de ellos que observaban su actividad y luego les quitaban el dinero que obtenían. Se les vio en su momento en el Bazar Municipal y en el mercado, pero ahora ya no.

Rosalba Centeno Ayala, mejor conocida como “Rosita”, encargada de la oficina del Sistema Estatal de Empleo en esta ciudad, recordó que hasta antes de la pandemia esa dependencia entregaba credenciales a menores con 15 años, menos no, para que puedan trabajar como “cerillos” en las tiendas de autoservicio o en donde ellos sean aceptados.

Para dar las credenciales a los menores, para empezar tenían que tener cumplidos sus 15 años, estar estudiando, tener como mínino 8 de calificación y contar con el permiso de sus padres, quienes firmaban un documento de responsables.

Los mejores se empleaban como “cerillos” en las tiendas donde era aceptados, sin embargo desde 2020, se dejaron de otorgar las credenciales, debido a la prohibición que hizo el gobierno del Estado y por la pandemia.

Al llegar a su fin la pandemia, algunos de los menores acudieron a solicitar el permiso de nuevo, pero se les explicó que ya no es posible, además se les dijo que está prohibido, por lo que se fueron y ya no regresaron, su lugar en las tiendas están siendo ocupados por adultos mayores que están siempre a un lado de las cajas cobradoras de los negocios.

Según explicó “Rosita” Centeno, ahora ya no se ve a los pequeños empleados en alguna parte, pues ellos tienen la responsabilidad que si lo detectan deben reportarlo de manera inmediata a las autoridades, para que llamen a los padres de familia.

Recordó que como funcionaria en el SEE, le impartieron un taller en donde les explicaron que una de sus responsabilidades es precisamente reportar cualquier caso de empleo infantil, y aseguró que hasta el momento no lo han detectado.

Explicó que quizá aparezcan alguno de los menores vendiendo algo en algún punto de la ciudad, pero serán casos aislados, en donde sus padres los envían a vender algún producto para apoyar en la economía de la misma familia, pero aseguró que no hay empleo infantil en esta ciudad.

Además de los 20 pequeños que habrían registrado antes de la pandemia, habían otros que de manera extraoficial salían a vender algo en las calles, pero lo hicieron en su momento por su propia voluntad para obtener dinero para su “gastada” en las escuelas, pero se insistió en que por ahora ya no hay tal situación.— Juan Antonio Osorio Osorno

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