RÍO LAGARTOS.— El sector pesquero atraviesa por una temporada difícil debido a los frentes fríos que se han registrado en las últimas semanas, y desde hace casi un mes que la flotilla de más de mil embarcaciones que laboran en la costa oriente permanecen fondeadas sin salir a pescar.
El empresario pesquero Manuel Sánchez Massa lamentó lo que está ocurriendo, pero admite que con la naturaleza no se pueden pelear, aunque considera que deben existir programas oficiales emergentes de apoyo a los pescadores que padecen los efectos, pues por los fuertes vientos no pueden alejarse porque ponen en riesgo sus vidas.
Por lo mismo, algunas especies, principalmente de escama como el mero, han alcanzado precios elevados de hasta de 225 pesos el kilogramo, pero tampoco arrojan algún beneficio porque no pueden salir a la captura.
Lo que mantiene su precio inicial de poco más de 60 pesos por kilogramo es el pulpo, pues los grandes compradores de Progreso no requieren del producto porque están desplazando lo que tenían congelado del año pasado.
Y es que la temporada de pesca del molusco concluye el último día del mes de diciembre, es decir, que les queda un poco más de un mes permitido, tiempo que no les alcanzaría para nivelarse o alcanzar las utilidades de años anteriores.
En el puerto hay pescadores que han optado por retirar las jimbas a sus embarcaciones, pues saben que es en vano esperar que el tiempo mejore para seguir la captura del octópodo.
El entrevistado dijo que la caída de la actividad pesquera también afecta a empresarios de otro ramo como por ejemplo los que venden las cajas, bolsas de plástico, cinchos y otros artículos para empacar el pulpo, pues se les dejan de comprar.
Además, los empresarios y cooperativas de pescadores locales dejan de utilizar la mano de obra de hombres y mujeres para seleccionar y empacar el molusco para ser entregado a los grandes compradores.
Algunos hombres de mar buscan obtener algunos ingresos ofreciendo servicios turísticos, ya que es de lo único que se pueden sostener en estos tiempos difíciles, como cuando en alta mar se quedan a la deriva.— ISAURO CHI DÍAZ
