PROGRESO.- A sus 88 años de edad, la señora María Esther Balam, vecina del centro de Progreso, demostró que la fe puede más que cualquier dificultad, al realizar por segundo año consecutivo una acto de caridad, en la víspera de los festejos guadalupanos.
El día 11 de diciembre, en su hogar ubicado en la calle 80 entre 35 y 37, la señora María Esther con el apoyo de sus hijas, hijos y nietos, colocó una mesa con comida y bebidas para regalar a los peregrinos que tuvieron a bien llegar a su predio que se ubica a solo una cuadra de distancia del parque principal de esta ciudad.
Este, según indicó la entrevistada, es el segundo año que realiza dicha actividad, pues el año pasado nació en ella el deseo de poder hacer algo para ayudar a los demás en esta época y fue así como surgió la idea de brindar apoyo a los peregrinos guadalupanos, en esa ocasión atendió a poco más de 200 peregrinos, además de cerca de la una de la madrugada pegó un camión con un grupo de 50 antorchistas que pernoctaron en un porsche.
Invitación para ayudar a antorchistas guadalupanos
Dado lo anterior, este año también se preparó para recibir a los guadalupanos y desde cerca de las 8 de la noche, colocó su mesa mientras que sus hijas y nietos acudieron al porque principal para invitar a los antorchistas a acercarse para descansar o cenar, pues había de todo un poco: desde tamales, tortas, arroz con leche, café, pan, refresco, etc.
Este año, según informó, el cumplimiento de esta promesa es también para agradecerle a la virgen la salud y fortaleza que le fueron brindados, debido a que atravesó por una cirugía que además del impacto en su salud, también impactó en la economía familiar, esto a mediados de año, mientras que recientemente hace apenas unas semanas, sufrió tres caídas de manera consecutiva, de manera que aún se mantiene con algunas vendas en el cuerpo.
Doña María Esther platicó que “desde muy joven he sido muy devota a la virgen y siempre he hecho rezos y novenarios a diferentes santos, particularmente a mi Divino Niño”, indicó.
Para no poder llevar a cabo esta actividad, agradeció el apoyo que le brindaron sus hijas e hijos (un total de 10), que le han dado su apoyo incondicional desde que decidió emprender esta aventura, agradeció también a sus bienhechores, personas que al enterarse de los planes de doña María Esther, apoyaron con todo gusto para llevar a cabo esta misión.
A lo largo de la noche, se fueron acercando varios grupos de antorchistas, por lo que la familia permaneció atenta a su llegada hasta las primeras horas de este martes, 12 de diciembre, cuando se esperaba un flujo mayor de antorchistas.
Cabe destacar que varios puntos de la ciudad y sus comisarías diversos grupos familiares replican esta dinámica a modo de promesa hacia la virgen para hacer notar la hermandad entre todos sus hijos.
Las muestras de fe y caridad son variadas, van desde quien ofrece todo lo que tiene al preparar una olla de arroz con leche o únicamente café, a familias que pueden dar un poco más y ofrecen comida, mantas e incluso colchonetas para que los feligreses puedan descansar.
Abraham Ismael Raz Herrera



