PROGRESO.— Organizado por las familias Rejón Cutz y Cruz Herrera y sus amigos, el gremio de los locatarios del mercado municipal cumplió ayer martes 50 años de promesas a la Virgen de Guadalupe al peregrinar hasta la parroquia La Purísima Concepción y San José, ubicada en el centro de esta ciudad.
Carmen Guadalupe Cutz Canul y Elías Cruz, con una cocina económica y una coctelería, respectivamente, en el mercado, dijeron que llevan 15 años en el gremio.
Destacaron que el gremio es uno de los más antiguos del puerto, aunque con el tiempo disminuyeron los socios y ahora quedan solo cuatro, quienes se turnan año con año para hacerlo.
“Mientras estemos aquí nosotros y nos den vida y salud, seguiremos manteniendo viva la tradición”, expresó doña Carmen.
Como los demás, el gremio de locatarios recorrió las principales calles acompañado de la banda de guerra de la secundaria Carlos Marx y de elementos de Protección Civil de Progreso, la Comisión Nacional de Emergencias y la Policía Municipal.
En la parroquia, el vicario Fernando Pan Aranda recibió y bendijo al gremio, que entró para su misa de las 7 de la mañana para agradecer a la Virgen del Tepeyac.
A las 4 de la tarde a la parroquia entró el gremio del colegio particular Guadalupe Victoria y a las 8 de la noche, el gremio de Marineros Turísticos de Progreso, el último de la fiesta de la Virgen de Guadalupe.
En Chicxulub, donde la parroquia fue demolida, los fieles se reunieron a las 6 p.m. ante el Centro de Salud para la peregrinación parroquial que concluyó en la capilla de Guadalupe, donde al llegar se celebró la misa de bienvenida a los antorchistas.
La parroquia Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa y San Telmo, a su vez, convocó a los devotos guadalupanos a peregrinar anoche, a las 8, de la capilla del Divino Niño a la capilla de San Telmo, donde a las 8:30 se celebró la misa.— Abraham Ismael Raz Herrera
