PROGRESO.— Es importante y urgente poner orden y freno en los retenes con alcoholímetro que se instalan a la salida de esta ciudad y en la glorieta a Chelem, pues causan mala imagen al puerto y sus efectos negativos se resentirán en el período vacacional de verano, vendrán menos paseantes, advierte el empresario pesquero Manuel Sánchez González.
Los retenes con alcoholímetro en verdad han dejado de ser preventivos y son para recaudar recursos, expresa el empresario, quien del 10 de abril al 13 de junio de 2021 fue regidor de Pesca a raíz de que el hoy alcalde Julián Zacarías Curi pidió licencia para buscar la reelección y el entonces regidor secretario, Alfredo Salazar Rojo, quedó como alcalde interino.
Todos los fines de semana recibo llamadas y mensajes de conocidos que se quejan del alcoholímetro, exponen detenciones injustas e ilegales, familias que llegan para pasar el día en el malecón, Chelem o Chuburná, que después de visitar los atractivos que se promueven pasan a los restaurantes a comer, se toman dos o tres cervezas y al retornar a Mérida, los atrapan en los retenes donde los sancionan con fuertes multas, indica el exedil.
Las multas son superelevadas, agrega, hasta cierto punto impagables, lo que deja en claro que los retenes son para recaudar recursos; el objetivo principal es prevenir accidentes, que detengan a los conductores que están en visible estado de ebriedad y que les apliquen la ley, pero hay muchas personas que no están ebrias, que admiten que se tomaron dos o tres cervezas en el almuerzo.
De “sí” al alcoholímetro en Progreso
Sánchez González dice que está a favor de que los retenes con alcoholímetro continúen, pero con el objetivo de ser preventivos.
Pide que los policías a cargo del alcoholímetro tengan criterio, pues todo parece indicar que el objetivo es recaudar, no prevenir.
Esto es lo que va a acabar con el destino turístico que es Progreso, los paseantes se quedarán en Mérida o irán a otros puertos donde las medidas de prevención se aplican con más criterio, dice.
Los más afectados son los restauranteros de Progreso, Chelem, Chuburná y Chicxulub, hacen inversiones para ofrecer un buen servicio, abren más negocios, pero corren el riesgo de quedarse sin clientela a causa de los retenes, destaca.
¿Por qué están callados los restauranteros que son los directamente afectados con los retenes del alcoholímetro? Ninguno se ha pronunciado y dado su opinión, ¿será que tienen miedo? ¿o la clientela no ha bajado en sus negocios?, cuestiona.
Insiste en que las autoridades deben reordenar el alcoholímetro para que sea preventivo, no recaudador.
Revisan a 900 conductores
En cada jornada del retén con alcoholímetro que instala por tres o cuatro horas en la salida de Progreso de viernes a domingo, la Policía Municipal aplica de 800 a 900 pruebas a los guiadores de vehículos de motor, se averiguó anteayer en el sitio.
Se observó que el conductor sopla en el alcoholímetro y si éste marca 0.40 miligramos/litro o más, pasa a la mesa donde sopla otra vez en el equipo, el resultado se imprime y se le muestra.
Se recomienda informar a los policías cuando se esté tomando medicamento porque valoran si éste aumentó el nivel de alcohol al afectar el metabolismo.
Si el conductor es rijoso, no acepta el resultado impreso y ofrece “mordida”, se le aplica con rigor el artículo 328 del Reglamento de la Ley de Tránsito y Vialidad de Yucatán, que prohíbe que la persona con 0.40 miligramos de alcohol por litro o más, en una prueba de aire espirado, conduzca un vehículo.
La doctora Zuleimy Jacqueline Chin Martínez, encargada de aplicar el alcoholímetro en el módulo, informó que se valora el grado de intoxicación alcohólica con base en el peso, talla, enfermedad, edad e ingesta de medicamentos de la persona porque afectan el metabolismo del alcohol.
“Quienes tienen buena salud y buena condición física a veces no marcan el nivel que debiera, pero otros con problemas de metabolismo se les dispara la intoxicación”, dijo. “Cuando se detecta esto, volvemos a realizar la prueba para certificar el resultado”.- Joaquín Chan Caamal// Gabino Tzec Valle
