El Día del Padre pasará como un día cualquiera para los que están alejados de su hijos, como es el caso de Salim Marrufo.
El entrevistado relata que hace cinco años se le impidió ver a su hija, por lo que metió un escrito judicial para verla. “El acercamiento con la pequeña fue a través de videollamadas, durante la pandemia éstas llegaron a su fin, pues la madre dijo que no tenía el tiempo de dejar el teléfono para realizarlas”.
Salim continuó metiendo escritos, por lo que actualmente puede convivir con su hija cada sábado en las oficinas de la Cecofay, una convivencia solo dura 2 horas.
Además comentó que una de las consecuencias de esta lucha ha sido que la pequeña tiene un proceso de desapego ya que piensa que fue su padre quien la abandonó, por lo que solicita ayuda de psicólogos y pide al gobierno que les ayuden en este aspecto, aunque sabe que es muy complicado incluso el Cecofay no tiene las posibilidades en su personal para brindar esa atención.

Por la parte legal comentó que hay expedientes abiertos para que el caso se esclarezca, de manera personal lo que busca es terminar el pleito por el bien superior de su hija, ya que tiene el derecho de crecer con él y su mamá, y no pensar que tiene un tema de abandono.
Salim tiene la esperanza que en los próximos años pueda pasar un Día del Padre acompañado de su pequeña así como otras celebraciones especiales.— Ilse Noh
