PETO.— El ingeniero Bernardo Caamal Itzá, conocido como “Arux”, presentó anteayer sábado el libro “Tsikbalo’ob yaan ichil u sáastun Arux (Relatos en el sáastun del Arux).
Como parte de las actividades, se hizo el Jo’che o agradecimiento a las cruces en la capilla de las Tres Cruces. Luego se realizó el foro radiofónico “Entre el monte, la milpa y los aruxes”.
Alrededor de las 5 de la tarde el ballet folclórico de la Casa de la Cultura bailó la “Cabeza de cochino”; los jaraneros salieron frente a la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y recorrieron las principales calles de la villa hasta llegar a la cuchilla de las Tres Cruces, donde se realizó un festival cultural.
Asistieron al evento personas provenientes de Cancún y Felipe Carrillo Puerto, de Quintana Roo; Mérida, Akil y otras comunidades.
Asimismo, asistieron la síndica, María del Rosario Perera Suaste, en representación del alcalde Renán Gabriel Jiménez Tah; el director de la casa cultural, Carlos Calderón Bautista, y en representación del colectivo Xook Kíin, el productor Carlos Dzul Estrella.
Es una gran responsabilidad llevar al cabo esos trabajos de investigación sobre las cabañuelas que realizan como colectivo, así como la práctica en la milpa, destacó Dzul Estrella.
Por su parte, la antropóloga Martha Flores hizo una remembranza del trabajo de Caamal Itzá.
El autor del libro dijo que esta es una oportunidad para promover la lengua maya por el contenido de la obra.
“El libro es una oportunidad porque induce a que hables la lengua maya, porque entre que lees el español, te permite empezar a explorar y replantea conceptos dirigidos al pueblo maya.
“Habla de una relación entre los mayas y su entorno, y se abordan temas fundamentales como el jetsmeek.
“Lo que significa el punto de equilibrio es que los niños y los jóvenes sean los pilares entre el caos climático, social y político que hay en los territorios y países en donde los jóvenes son solo mano de obra barata y no alcanzan a dimensionar que van más allá del plan de vida relacionado con la cultura, en el terreno productivo y la alegría”, resaltó el autor.
“Al final de cuentas es que disfrutes lo que haces porque disfrutándolo no solamente permites tu desarrollo personal, sino que también proyectas futuro para el territorio, ese disfrute está en la cultura de los pueblos originarios y el jetsmeek plantea eso precisamente”, agregó Caamal Itzá.
Al final, se rifaron 17 libros entre los asistentes.— Miguel Ángel Moo Góngora
