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PROGRESO.— Ayer, un grupo integrado de mujeres originarias de Chelem, conocidas como “Las Chelemeras”, participaron en una jornada de reforestación de manglar, de la mano de una empresa de maquillajes de origen parisino.

Es el segundo año que dicha compañía realiza un reto de tipo ambiental para sus empleadas alrededor del mundo, que consiste en que por cada kilómetro que corran, caminen o monten en bicicleta, la institución plantará un árbol.

Esta acción se ha replicado en diversos lugares, y fue el turno del puerto, en donde se busca preservar y recuperar un área del manglar.

Siete años de rescate

La zona en cuestión se encuentra a espaldas de la pista de remo y canotaje, donde Las Chelemeras trabajan por su cuenta desde hace siete años, quienes han logrado importantes avances.

De hecho, llevan un 50% de recuperación.

De acuerdo con datos aportados por el doctor Jorge Herrera, del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav), las mujeres han logrado abrir 7,500 metros de canales, sembrar 3,800 plantas y colocar 1,240 tarquinas, entre otras actividades que llevan realizando desde hace 15 años en esta y otras zonas del puerto.

La señora Keyla Vázquez, quien tomó la palabra por parte de las integrantes de la agrupación, indicó que con el paso del tiempo y con el apoyo de investigadores y estudiantes del Cinvestav han aprendido acerca del proceso de recuperación del manglar, que básicamente consta de tres etapas que son la rehabilitación hidrológica (hacer llegar agua a la zona a recuperar), recuperación topográfica (darle el nivel necesario) y finalmente, reforestar.

Se explicó que el área que hoy se trata de recuperar quedó impactada debido a que había muchos sedimentos y escombros, que impedía su crecimiento.

Además, se cortó el flujo de agua, por lo que terminó secándose y quedando en estado casi desértico.

Obras destructoras

En entrevista con el Diario, Jorge Herrera platicó que hay existen tres tipos de mangle: rojo, blanco y negro, e incluso está el llamado mangle botoncillo, que aunque no es considerado manglar, cumple con la norma y está bajo protección.

De igual manera, manifestó que todos los tipos de manglar son afectados cuando hay cambios hidrológicos cuando se construyen obras como carretera y puertos de abrigo.

Incluso recalcó que el proyecto del distribuidor vial de Progreso en la actualidad interrumpe el flujo de agua para rellenar el mangle.

“Al menos aquí no vemos que haya alguna acción de mitigación del impacto que está generando esto; al menos no se han acercado con ellas (Las Chelemeras) para hacer el trabajo de restauración”, enfatizó.

“Quisiéramos que haya más apoyo local, vemos que hay empresas internacionales que vienen a apoyarlas, porque reconocen su trabajo, pero a nivel local, estatal y nacional hace falta más apoyo para su labor. Siempre los invitamos a sumarse (a los gobiernos), pero no logramos que se sumen a ellas que hacen una labor extraordinaria.”

Aseguró que con la restauración realizada se logró mitigar los gases del efecto invernadero que se producen en Progreso, lo que ha contribuido a combatir el cambio climático.

Panorama desalentador

En cuanto al panorama en general del manglar en el estado, el experto puntualizó que hay malas noticias.

“Lamento decirles que está muy mal. En Yucatán, hay más de 40 mil hectáreas de manglar degradado, aunque las cifras oficiales dicen que hay solo 900”.

“Sin embargo, las investigaciones del Cinvestav identifican más de 40 mil”.

En toda la carretera costera se pueden observar zonas del manglar completamente degradadas, y eso afecta a los impactos de huracanes y tormentas.

De igual manera, hay afectaciones en el reclutamiento de especies de importancia comercial, porque ahí es donde se reclutan especies que luego van al mar para su captura.

Manglar destruido

Al preguntarle sobre un supuesto caso de impacto de un huracán en el Estado para este año para saber si “¿estamos en peores circunstancias que en aquel 2002, cuando impactó Isidoro?”, la respuesta fue un rotundo sí, porque “el manglar que se destruyó en 2002, no se ha recuperado”.

Agregó que hay zonas en donde los vientos y las inundaciones mataron mucho manglar y no se hicieron acciones para rescatarlo.

“Por ejemplo, hay una zona entre Santa Clara y Dzilam de Bravo donde la carretera se reconstruyó, se hicieron pasos de agua, pero ahora los caminos están azolvados y además hay particulares que están rellenando la zona de agua, por lo que no llega el agua al manglar”.

“En esos casos hemos hecho denuncias a las autoridades. Es por eso que estamos peor, si nos llega un huracán de la intensidad de Isidoro habrá más consecuencias”.

Se deben de sumar

Afirmó que las empresas locales y el gobierno se deben de sumar al rescate del manglar, dado que “tienen que venir extranjeros a apoyar estos proyectos ¿y las locales dónde están?”.

El Cuyo, Río Lagartos, Sisal y Chuburná son algunos de los lugares donde hay proyectos de rescate de manglar, y “ya tenemos las bases puestas, solo no faltan los recursos”, finalizó.— Abraham Ismale Raz Herrera

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