RÍO LAGARTOS.— Tras la reparación del tramo de la carretera que se hundió por antigüedad y por el peso de los vehículos que transitan en la vía que conduce al balneario “Chiquilá”, este espacio vuelve a cobrar vida y para ello el sector privado también aportó recursos para darle una mejor imagen y atraer turismo al lugar.
Según se averiguó, se cambiaron los techos de guano de las palapas que se encuentran en el contorno de este ojo de agua dulce; también se atendió y repararon los daños en el sendero que forma parte de este atractivo de este puerto.
Vecinos del lugar indicaron que cada determinado tiempo el sector empresarial en coordinación con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y el Ayuntamiento se encargan de darle mantenimiento a este espacio que concentra a las familias en esta temporada de calor.
“Chiquilá” es único en esta región; en este espacio se puede disfrutar de un baño de agua dulce y al mismo tiempo apreciar la división del agua del río con este ojo de agua.
Es un lugar opcional para las familias que no cruzan a la playa o que después de su baño con agua de mar pasan a este sitio a enjuagarse con el agua natural o dulce como la de cualquier otro cenote de la región, con la diferencia de que aquí el agua que brota estilo manantial conecta con el río.
A un costado también se ubica el sendero en el que se puede avanzar a pie y admirar diversas especies de aves que habitan en el mangle, al mismo tiempo de disfrutar de la frescura que estos árboles aportan por estar entre los humedales.
No obstante, los visitantes aún no pueden acceder al mirador que se ubica a un costado de este balneario, pero se anticipa que también recibirá su respectivo mantenimiento para hacerlo útil y que los paseantes puedan tomarse fotografías desde ese sitio.— ISAURO CHI DÍAZ




