PROGRESO.— Ayer por la mañana se vivió una intensa movilización en el bazar de artesanías, ubicado en el local de taxistas en la calle 73 entre 78 y 80.
Como se informó en ediciones anteriores, dicho espacio ha sido ocupado durante los últimos 15 años por un grupo de artesanos, quienes ofrecen sus productos a turistas internacionales que llegan al puerto en cruceros, pero próximamente será la sede de la sucursal de un supermercado.
Con el anuncio de la construcción de la tienda, surgió en su momento la incertidumbre entre los vendedores, quienes temían no contar con un espacio para vender su mercancía, pues en 35 años han vivido la misma situación de pasar de un sitio a otro, sin tener uno fijo para trabajar.
Luego de que se informó que probablemente la próxima semana comiencen los trabajos del levantamiento del establecimiento, el personal del Ayuntamiento y de Protección Civil se presentó para apoyar a los artesanos a mover sus toldos y mesas para dejar libre el espacio.
Las labores consistieron en solo correr los puestos hacia la zona del estacionamiento, en donde por lo regular aparcan autobuses que bajan del puerto de altura con turistas.
Sin embargo, solo se trasladaron 25 toldos, así como mesas y productos, ya que gran parte de los artesanos aceptaron el movimiento, mientras que el resto se negó al considerar que es un abuso que se les mueva.
Los inconformes afirmaron que presentaron un amparo, cuya resolución deberán recibir el próximo lunes 22. Por lo tanto, mientras se resuelva no moverán sus pertenencias y tampoco dejarán que sean retirados los domos que los cubren del sol, los cuales aseguraron que fueron colocados al pagar la mitad y “el resto lo puso el gobierno”.
De igual manera, recalcaron que quieren colaborar, pero simplemente no están de acuerdo con las formas.
Agregaron que si el nuevo corredor turístico, que se construye a unos metros de distancia, en la calle 73 entre 76 y 78, se termina en dos meses, estaban dispuestos a esperar ese tiempo y luego pasarse ahí.
Sin embargo, indicaron que las autoridades se negaron e insistieron en que se movieran al área del estacionamiento.
Asimismo, subrayaron que todo se resolvería si construyeran un mercado de artesanías, dado que al ser de su propiedad no tendrían que cambiarlos a cada rato de sitio, porque recordaron que empezaron en el malecón, luego los pasaron a la Casa de la Cultura y finalmente al espacio que ocupan actualmente.
Han propuesto en muchas ocasiones la edificación del citado mercado, pero hasta ahora nadie se los ha cumplido.
Su temor, según dijeron, es que cuando entre la siguiente administración decida que el corredor turístico no sea funcional, desechen el proyecto y busquen otro lugar para trasladarlos.
“Eso pasa cada vez que se cambia de presidente. Siempre es lo mismo, llega otro con ideas distintas y a los que afectan son a nosotros”, sentenciaron.
Por otro lado, los obreros continúan construyendo el corredor turístico. Incluso ya retiraron prácticamente toda la banqueta y se aprecia también que en la carretera delimitaron diversos espacios, en donde se colocarán los puestos y decoraciones.
Se espera que ahí se instalen entre 79 y 90 artesanos.— ABRAHAM ISMAEL RAZ HERRERA
