MOTUL.— Jaim Gritzewsky ha transformado su vida en una dedicación a la fotografía canina, viajando por varios municipios, estados y países para realizar sesiones con más de 5,000 perros.
En una entrevista, Gritzewsky, de 36 años, relató cómo su pasión por la fotografía de perros comenzó durante un paseo en bicicleta en la avenida Paseo de Montejo, donde capturó numerosas imágenes de canes. Junto a su esposa, la motuleña Estefani Cruz Palma, decidió profesionalizar su pasión.
Oriundo de la Ciudad de México y radicado en Mérida desde hace 16 años, Gritzewsky ha enfocado su carrera en la fotografía de perros y en la creación de contenido para apoyar a los animales. Ha realizado sesiones en playas de Yucatán, el sur del estado, y en ciudades como Izamal, Valladolid, Tizimín, Progreso y Kanasín.
También ha trabajado en Cancún, Playa del Carmen, Isla Mujeres, Bacalar y Tulum. Internacionalmente, ha llevado su arte a Costa Rica, España, Holanda, Alemania, Dinamarca, Israel y Cuba.
Egresado de Arquitectura por la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), Gritzewsky decidió dejar su cafetería y otros negocios para dedicarse plenamente a la fotografía de perros, una pasión que ha cultivado durante los últimos ocho años.
Destacó que la fotografía ha sido siempre una parte importante de su vida desde que realizó a los cinco años su primera foto con una cámara Kodak que le prestó su abuelo para que capturara una imagen familiar. Aunque ha usado varias marcas de cámaras, sigue fiel a Canon.
Promueve la adopción canina
Además de su trabajo fotográfico, Gritzewsky ha contribuido a la promoción de la adopción de animales y ha apoyado campañas de esterilización. En Costa Rica, colaboró con un albergue que rescataba a 500 perros, proporcionando sesiones fotográficas para ayudar a las asociaciones locales.
Aunque ocasionalmente fotografía gatos, siempre debe incluir al menos un perro en las imágenes. También ha realizado sesiones en diversos escenarios, como vagones abandonados, haciendas y playas. Su archivo cuenta con más de un terabyte de información, incluyendo más de 500 sesiones y más de 5,000 perros fotografiados.
Gritzewsky ofrece cursos de fotografía y, junto a su pareja, comparte su hogar con cuatro perros: “Compadre”, “Wey”, “Toby” y “Tamy”.
Entre sus anécdotas, recuerda a un perrito huérfano en Ciudad de México apodado “José José”, que se hizo viral por su ladrido característico. También ha realizado sesiones especiales para mascotas desahuciadas, brindándoles recuerdos inolvidables en sus últimos días.
Gritzewsky, conocido en Motul por su trabajo con perros callejeros, ha colaborado con asociaciones locales para ayudar a rescatar y atender a los animales necesitados, un esfuerzo que considera crucial para iniciar el cambio.
