SITILPECH, Izamal.— Eran las 3:30 de la madrugada de ayer viernes y apenas media docena de fieles, que llegaron en transporte público y caminando, estaban apostados frente a la reja de la entrada de la iglesia de San Jerónimo, pero en cuestión de minutos llegaron más provenientes de la cabecera municipal para abarrotar el atrio y el interior para cumplir un año más su promesa de fe hacia al Cristo de la Exaltación.
A las 4:30 de la mañana, un grupo de mariachis dejó de tocar y cantar las tradicionales “mañanitas” a la imagen para interpretar dos temas más.
Posteriormente, las puertas de la iglesia se abrieron para que los devotos ingresaran y escucharan la misa de las 5 de la mañana que ofició el párroco Mario Gabriel Moo Chablé.
Al término de la celebración eucarística, la efigie fue bajada y colocada en una urna de madera por los custodios para trasladarla en su visita anual a Izamal para la feria en su honor que comenzó ayer y que culminará el próximo domingo 10 de noviembre.
Recorrido
Durante el recorrido de siete kilómetros de distancia, varias familias repartieron agua purificada, horchata y tortas de cochinita y paté a los peregrinos, que llevaban velas encendidas.
En el trayecto, los ranchos, parajes, entre otros sitios, adornaron sus espacios, mientras que los hermanos franciscanos oraban en la capilla y familias pertenecientes a una pastoral realizaron el rezo del santo rosario con la música de charanga y el estruendo de los voladores.
Minutos antes de las 8 de la mañana, el Cristo de la Exaltación llegó a la capilla de San Juan Bautista, en donde el sacerdote Moo Chablé junto con el monseñor Fermín Emilio Sosa Rodríguez, quien es el nuncio apostólico del vaticano en Bolivia.
El padre Sosa Rodríguez coronó al santo patrono de la comisaría, siendo la primera vez en la historia que un nuncio apostólico hace esto ante los aplausos prolongados de los devotos presentes que observaron el acontecimiento.
En la santa misa, concelebrada con fray Gabriel Alamilla, ministro provincial de San Felipe de Jesús, acompañada de las notas musicales del mariachi juvenil de Cristóbal Ek, el sacerdote Sosa Rodríguez destacó que desde hace mucho tiempo que no estaba en el Pueblo Mágico para esta fecha importante cuando todavía estaba en el seminario.— Megamedia
