PROGRESO.— Tras más de año y medio de construcción, el viaducto elevado del puerto, sigue causando afectaciones a los habitantes de la calle 82, aunque en menor medida, quienes desde el principio se opusieron a la obra, pero no lograron detenerla pese a las múltiples protestas.
El puente ya presenta un importante avance, y los porteños observan con resignación cómo sigue construyéndose, mientras sufren todavía algunos de los estragos por vivir abajo del mismo.
En un recorrido a lo largo de la calle 82, se observó que entre las calles 31 y 37 se construyeron banquetas con adoquines y se colocaron postes de alumbrado público.
Asimismo, se aplanó el camino, aunque hay espacios abiertos donde se colocarán rejillas, los cuales cuentan con señales de precaución para evitar accidentes.
Sin embargo, justo frente a la entrada del Puerto de Altura, el avance es mínimo, debido a que todavía no se colocan los trabes y la zona de abajo desde la calle 77 hasta la 79, todavía no hay aceras, así que el acceso a los peatones es parcialmente restringida.
Problemas por el viaducto elevado
Ante esta situación, algunos pobladores de los predios ubicados abajo del viaducto elevado, dijeron que desde el inicio de las obras atraviesan por dificultades.
El principal problema son las calles en mal estado, a causa que las banquetas y la carretera se removieron en la calle 82 para la realización de la vía elevada y la colocación de las tuberías, el tendido eléctrico, entre otros aditamentos, lo que ha generado encharcamientos en la época de lluvias.
Por tal motivo, se dificulta caminar por ahí por los escombros que han ocasionado varios accidentes como caídas con saldo de severas lesiones, principalmente a adultos mayores, quienes salen de sus casas para realizar sus compras o sus actividades.
Además, aseguran que desde las 6 de la mañana y a lo largo del día, escuchan intensos ruidos ocasionados por las maquinarias, lo que les genera bastante estrés, sobre todo para las personas que trabajan de noche, quienes durante el día deben descansar.
Incluso a diario se registran apagones y cortes de internet.
Otra problemática al principio fue cuando se perforaba el suelo para instalar los pilotes, ya que el suelo cimbraba y generó daños, en especial cuarteaduras en varias viviendas de la zona, lo que incrementó el temor de los progreseños y muchos optaron por aceptar la ayuda de la renta de una habitación de un hotel para residir de manera temporal.
Hace algunos meses, el Diario dio a conocer la situación del pescador Diego Azueta, cuya casa estaba al borde del derrumbe.
No obstante, tras ser expuesto el caso, el gobierno anterior reparó la vivienda y luego de poco más de tres meses, el señor ya regresó a su renovado hogar.
En conversación con los vecinos, indicaron que la mayoría de quienes se mudaron por un tiempo a los hoteles ya volvieron a sus domicilios.
Por otro lado, los predios que presentaron daños estructurales ya se repararon por el gobierno del Estado.
Cabe destacar que desde antes del cambio de administración, los pobladores se habían quedado sin un enlace con el gobierno estatal, por lo que en meses anteriores se manifestaron.
Según comentaron, hoy día tienen una buena relación con la constructora Ingenieros Civiles Asociados (ICA), encargada de la obra que se mantiene al tanto de sus necesidades.
Incredulidad vecinal
En marzo próximo se concluirían los trabajos ante el escepticismo vecinal, dado que sería la tercera fecha tentativa que les dicen sobre la conclusión de la obra
Los porteños creen que el levantamiento del viaducto elevado se prolongará durante todo este año.
