TIZIMÍN.— El Santuario Diocesano de los Tres Santos Reyes volvió a ser el epicentro de la fe ayer durante el segundo fin de semana de la Feria Religiosa: desde las primeras horas de la mañana, la llegada de cientos de peregrinos generó una intensa movilidad en el primer cuadro de la ciudad, transformando la dinámica habitual de Tizimín.
El arribo paulatino de autobuses de transporte público obligó a las autoridades a implementar, una vez más, el cierre de calles alternas a la parroquia.
Las vialidades del centro histórico se vieron saturadas durante toda la jornada, con largas filas de vehículos que buscaban infructuosamente acceso al corazón de la ciudad o algún espacio de estacionamiento en las inmediaciones del parque principal.
Para cumplir con la tradición de venerar a las sagradas imágenes, los fieles enfrentaron condiciones climáticas adversas, formando filas que se extendían por casi tres cuadras bajo un sol inclemente. Ante este panorama de alta afluencia, la directiva eclesiástica optó por habilitar una tarima para la celebración de las misas, permitiendo así que el flujo de peregrinos dentro del templo no se interrumpiera.
Entre los visitantes estuvo la familia Aguilar Morales, procedentes de Mérida, quienes compartieron que este es su séptimo año consecutivo de peregrinación. Motivados por una profunda fe, acuden para pedir salud y prosperidad para su negocio de comida rápida en la capital.
Pese a la alegría del reencuentro espiritual, lamentaron el incremento en los costos de servicios; este año, el alquiler de una casa les representó un gasto de dos mil pesos por día.
Pico máximo
Mientras algunos grupos arribaron desde la madrugada para cumplir con su promesa y retornar el mismo día tras visitar el zoológico y el mercado municipal, los organizadores proyectan que el pico máximo de visitantes se alcance entre la noche del sábado y el transcurso del domingo. Cabe destacar que, tras un viernes de afluencia moderada tanto en el recinto ferial como en el santuario, la actividad repuntó significativamente este sábado.
Al respecto, el párroco Gilberto Pérez Ceh señaló que, aunque el viernes transcurrió con tranquilidad, la jornada sabatina igualó el dinamismo del fin de semana de apertura. Según registros oficiales, desde el inicio de las festividades hasta el pasado 6 de enero, se contabilizó un total de 67 mil personas que acudieron a venerar a los patronos.
El párroco extendió una invitación a los devotos que aún no han realizado el viaje, recordando que las imágenes de los Tres Santos Reyes permanecerán en el altar mayor durante una semana más para la veneración pública.






