KANASÍN.— Entre música, aplausos y una explosión de colores, el Ayuntamiento de Kanasín dio inicio a su Carnaval 2026 con un desfile dedicado por primera vez exclusivamente a niñas y niños, bajo el lema “Elementalia, el carnaval que une a Yucatán”.

A pesar del sol que aún calentaba la tarde, cientos de pequeños acudieron puntuales a la cita, caracterizados en diversas temáticas que transformaron las calles en un escenario de fantasía.

Sirenas y tritones avanzaron como salidos del fondo marino; peces, medusas y deidades del océano desfilaron entre destellos azules y verdes; también se sumaron animalitos de todos los tamaños, personajes del circo, bailarines, payasos y superhéroes. Otros optaron por portar con orgullo el traje regional yucateco, recordando que el carnaval también es identidad y tradición.

El contingente partió del Monumento a los Jaraneros y recorrió la avenida principal hasta llegar al derrotero ubicado frente a la iglesia central, a unos pasos del Palacio Municipal.

Durante el trayecto, maestras, personal organizador y elementos de la Policía Municipal acompañaron a las comparsas, que avanzaron con orden y entusiasmo mientras familiares y vecinos se congregaban en las aceras para aplaudir y captar imágenes del colorido desfile.

En total participaron 18 comparsas que reunieron a aproximadamente 600 niñas y niños de nivel maternal, preescolar y primaria. El desfile destacó por su carácter incluyente, al integrar a menores con discapacidad motriz, cognitiva y auditiva del Centro de Atención Múltiple del DIF municipal, quienes fueron ovacionados por el público. También se sumaron escuelas de danza y agrupaciones deportivas, que aportaron coreografías y exhibiciones que animaron aún más el recorrido.

Los Reyes Infantiles, Scarlett I y Rubén I, encabezaron la jornada con simpatía y entusiasmo, saludando a su paso a los asistentes. De igual forma, Kelly I y Lalito I fueron presentados como Reyes de las Personas con Discapacidad, en un mensaje de inclusión y reconocimiento.

Fue cuando el cielo comenzaba a teñirse de tonos anaranjados y finalmente cayó la noche, que los soberanos cerraron el desfile a bordo de su carro alegórico iluminado, desde el cual repartieron obsequios a niñas y niños que se acercaban con emoción, marcando el momento culminante de la jornada.

El ambiente festivo estuvo acompañado por botargas y la batucada Dejavú, cuyos tambores marcaron el ritmo del inicio de las comparsas. La combinación de música, baile, canto y sonrisas convirtió la tarde y el anochecer en una verdadera celebración familiar.

Al finalizar el recorrido, en los bajos del Palacio Municipal se preparó el escenario para el concierto de Morita, quien selló el primer día de actividades carnestolendas dedicado a la niñez kanasinense. Así comenzó oficialmente un Carnaval que busca fortalecer la convivencia y unir a la comunidad en torno a la alegría compartida.