PROGRESO.— La comunidad católica de Chicxulub Puerto celebró recientemente la confirmación de 53 personas, quienes concluyeron su proceso de preparación religiosa en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción.

De acuerdo con información compartida por la comunidad parroquial, recibieron el sacramento 34 jóvenes pertenecientes a la Escuela de Adolescentes (EDA) y 19 catecúmenos, quienes culminaron su formación catequética y reafirmaron su compromiso con la fe cristiana.

La ceremonia fue presidida por el párroco de esta localidad, el presbítero Ricardo Ruz Sacramento y el obispo Mario Medina Balam, lo que representó un momento significativo para los participantes, quienes, conforme a la doctrina católica, recibieron los dones del Espíritu Santo para fortalecer su vida espiritual y su integración activa en la iglesia.

La parroquia expresó su agradecimiento por la participación de las familias, catequistas y padrinos que acompañaron a los confirmandos durante el proceso de preparación, destacando la importancia del apoyo comunitario en la formación religiosa de niños, adolescentes y adultos.

Asimismo, la comunidad parroquial felicitó a los nuevos confirmados por este paso dentro de su vida de fe y los exhortó a continuar participando activamente en las actividades pastorales y sacramentales de la iglesia.

La confirmación es uno de los sacramentos de iniciación cristiana de la Iglesia católica y tiene como propósito fortalecer la fe de los bautizados mediante la recepción del Espíritu Santo, consolidando así su compromiso con la vida cristiana y la comunidad eclesial.

Eucaristía

Por otra parte, en la parroquia de San Francisco de Asís de Umán 200 adolescentes de diferentes centros pastorales realizaron su primera comunión.

“Cristo viene a sus corazones con la comunión para acompañarlos siempre”, dijo el párroco de Sergio Gutiérrez Torre.

“Hoy los jóvenes reciben por primera vez la eucaristía, en todo este tiempo de preparación Jesús no se olvida de nosotros, pues es un amigo y ha llegado el día esperado en el que Cristo viene a sus corazones mediante la comunión, ya que todos estamos llamados a parecernos más a Jesús y compartir nuestra alegría de recibirlo”, comentó.

“El amor de Jesús es un regalo que hoy reciben, porque se hace pan de vida para acompañarlos siempre; padrinos y papás, ustedes asumen la responsabilidad de que los jóvenes continúen su camino de fe y por eso han sido elegidos”.

No una meta

“La primera comunión no es una meta, sino un estilo de vida que se alimenta cada domingo con la eucaristía, por lo que jóvenes pidan que Jesús nunca se aparte de ustedes y sea su mejor amigo, para que sean siempre fieles a la enseñanza de Dios”, concluyó. — Abraham Ismael Raz Herrera/Carolina Uc Quintal

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