TIZIMÍN.— La presencia de enjambres de abejas en la ciudad se ha vuelto cada vez más frecuente en los últimos meses. Los reportes se han registrado en viviendas, árboles ubicados en avenidas, carritos de supermercado e incluso sobre motocicletas estacionadas.
Ante esta situación, el apicultor y dirigente del sector apícola de la zona oriente, Gamaliel Canto Dzul, señaló que efectivamente se observa una mayor cantidad de enjambres de lo habitual, aunque aclaró que aún no existen estudios científicos que permitan determinar con precisión las causas del fenómeno.
Explicó que las abejas predominantes en la región son resultado del proceso de africanización ocurrido décadas atrás, cuando la abeja europea se cruzó con la abeja africana y heredó parte de su comportamiento y temperamento.

“Sí hemos notado más enjambres de lo normal. No podemos afirmar con certeza qué lo está provocando, pero hay elementos que podrían estar influyendo”, indicó.
El dirigente recordó que la abeja melífera es una especie domesticada y que la enjambrazón forma parte de su proceso natural de reproducción y supervivencia.
Precisó que existen dos razones principales por las que se forman los enjambres. La primera ocurre cuando una colonia alcanza su máxima capacidad dentro de la colmena. En condiciones normales, el apicultor interviene para dividirla de manera artificial y evitar que una parte de las abejas abandone el sitio en busca de un nuevo hogar.
La segunda se presenta cuando escasean el néctar y el polen en los alrededores del apiario, situación que obliga a toda la colonia a desplazarse para encontrar alimento.
Según explicó, ambos escenarios pueden estar relacionados con una falta de manejo oportuno de las colmenas.
Canto Dzul señaló que la crisis que atraviesa la apicultura en Yucatán podría estar detrás del incremento en la presencia de enjambres.
Indicó que, en los últimos años, los productores han enfrentado una disminución en la producción de miel debido a los efectos del cambio climático, mientras que los precios de comercialización continúan siendo bajos.
“Cada vez se cosecha menos miel, hay menos floración y el precio tampoco ayuda. Eso está provocando un colapso económico para muchos apicultores”, afirmó.
Añadió que desde hace tiempo el sector advirtió sobre el riesgo de abandono de colmenas debido a la falta de rentabilidad de la actividad.
“Cuando una colonia queda sin atención técnica, aumenta la probabilidad de que las abejas enjambren por exceso de población o por falta de alimento”, señaló.
También consideró que el aumento de enjambres podría ser un indicador de que ya se está registrando el abandono de colmenas que el sector había advertido.
“Muchos productores ya no tienen recursos para seguir subsidiando la actividad”, expresó.
El líder apícola consideró que, además de atender los reportes de enjambres mediante Protección Civil y brigadas especializadas, es necesario impulsar medidas preventivas para evitar que el problema continúe creciendo.

Entre las acciones propuestas mencionó programas de apoyo para que los productores puedan adquirir azúcar y otros insumos necesarios para alimentar a las colonias durante las temporadas críticas.
Asimismo, hizo un llamado a las autoridades estatales y federales, así como a las instituciones de investigación, para realizar estudios que permitan conocer con exactitud las causas del fenómeno.
“No podemos determinar con precisión qué está ocurriendo. Son hipótesis basadas en lo que observamos en campo, pero lo importante es que se investigue y se atienda la crisis ambiental y económica que enfrenta la apicultura”, concluyó.— WENDY UCÁN CHAN
Potencia apícola
La apicultura, conpeso estratégico en Yucatán: miles de productores sostienen una actividad líder nacional.
9,451 toneladas de miel produjo Yucatán en 2023, la mayor cantidad registrada entre estados.
9,250 toneladas de miel generó Yucatán en 2024, conservando el primer lugar nacional.
2,233 toneladas de miel aportaron en conjunto Tizimín, Tekax, Valladolid, Oxkutzcab e Izamal.
1,500 apicultores hacen la actividad en Tizimín, uno de los principales polos mieleros yucatecos.
350,000 colmenas se contabilizan en Yucatán, a cargo de 13,000 apicultores, según el Inegi.
