Muchos tizimileños mantienen viva la tradición de lanzarse al espejo de agua del cenote Siete Bocas durante la celebración de San Juan
Muchos tizimileños mantienen viva la tradición de lanzarse al espejo de agua del cenote Siete Bocas durante la celebración de San Juan

TIZIMÍN.— Entre música de charanga, expresiones de la cultura maya y una de las tradiciones más arraigadas de la región, habitantes y visitantes participaron el miércoles en la celebración anual del Día de San Juan en la comisaría de Sucopo.

Alrededor de 20 hombres se lanzaron al cenote Siete Bocas como parte de una costumbre que se mantiene viva de generación en generación.

Las actividades comenzaron desde temprana hora en el centro de la comunidad, donde se llevaron al cabo eventos orientados a rescatar y difundir tradiciones que, con el paso de los años, han ido desapareciendo.

Entre las actividades destacó la representación del jéets méek, antigua ceremonia maya relacionada con la presentación simbólica de los niños a la comunidad y su preparación para la vida.

Asimismo, se realizaron juegos tradicionales mayas, una exposición de medicina tradicional y una muestra gastronómica y artesanal.

Tampoco faltó la explicación sobre las llamadas hojas de San Juan, utilizadas tradicionalmente para bañar a los niños en esta fecha porque, según las creencias populares, ayudan a prevenir problemas en la piel y a fortalecer la salud de los menores.

Tras las actividades culturales, autoridades, pobladores y visitantes emprendieron una caminata hacia el cenote Siete Bocas, acompañados de la charanga.

Al llegar al ojo de agua se efectuó una ofrenda floral como muestra de respeto y petición de permiso antes de iniciar el tradicional salto al cenote.

El primero en arrojarse fue Ariel Guerrero Arjona, conocido habitante de la comunidad y uno de los principales impulsores de esta costumbre, quien año tras año participa en el evento sin faltar a la cita.

Posteriormente, jóvenes y adultos se lanzaron desde la bóveda del cenote ante la mirada de decenas de asistentes que acudieron para presenciar el espectáculo.

Para garantizar la seguridad, se colocaron vallas alrededor de la zona de salto y se contó con la presencia de personal de Protección Civil, que coordinó las medidas preventivas a fin de evitar accidentes.

La jornada concluyó con actividades recreativas y la presentación de un ballet folclórico, que puso el toque artístico a una celebración que reafirma la identidad cultural de Sucopó.— Wendy Ucán Chan

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