TIZIMÍN.— A una semana de que comenzó la temporada de pulpo, las expectativas de los pescadores comienzan a enfriarse, pues la captura del molusco arrancó a la baja: pese a que las embarcaciones se han alejado de la costa en busca del producto, los resultados no han mejorado.
Todo parecía indicar que la temporada sería favorable. El lunes, prácticamente el 100% de las embarcaciones salió a la mar con la esperanza de que, conforme avanzaran los días, mejorara la producción.
Sin embargo, después de casi cinco días de pesca —tomando en cuenta que no todas las embarcaciones pudieron salir durante el fin de semana—, los pescadores ya comienzan a resentir la escasez del pulpo.
Arranque desalentador
El panorama contrasta con lo que ocurría en temporadas anteriores, cuando algunas cooperativas llegaban a recuperar hasta 500 kilos de pulpo en un solo día.
Ahora, esa misma cantidad representa lo que apenas han logrado reunir después de cinco días de captura.
Los pescadores han intentado buscar el producto mar adentro, alejándose de las zonas cercanas a la costa, pero hasta el momento el esfuerzo no se ha reflejado en los volúmenes de captura.
Escasez evidente
A esto se suma que el precio del pulpo tampoco es motivante para los hombres de mar, pues actualmente el kilogramo se cotiza en alrededor de $100, sin que hasta ahora haya señales de una recuperación.
Ante este panorama, muchos pescadores están encontrando en la langosta una alternativa más rentable para mantener sus ingresos.
La langosta se ha convertido en el producto que sostiene con mayor fuerza el mercado pesquero de la región, pues alcanza alrededor de $500 por kilogramo en cola y unos $300 en su presentación viva.
La langosta viva es, precisamente, la que más están procurando capturar los pescadores, debido a que tiene mejor cotización y los hombres de mar ya han desarrollado estrategias para mantenerla en buenas condiciones durante el traslado y su comercialización.
Esta situación, señalan los líderes pesqueros, se debe a varios factores: primero, la depredación; segundo, que en julio hubo aguas turbias o “xixosas” que ahuyentaron al pulpo y provocaron que se alejara.
Aunque, agregan, agosto suele ser un mes de muy baja producción que comienza a repuntar en septiembre, octubre y noviembre, cuando bajan los vientos y se facilita la captura.
