TIZIMÍN.— En medio de la nostalgia que ha causado la ausencia del trenecito del parque Centenario de Mérida, en Tizimín dos pequeños trenes continúan recorriendo cada fin de semana espacios públicos y ofreciendo una alternativa de entretenimiento para niños y familias.
Mientras el trenecito del parque Centenario permanece fuera de servicio tras los incidentes registrados recientemente, en la Ciudad de Reyes operan dos opciones: una en el parque zoológico La Reina y otra en el parque Benito Juárez, donde incluso se ofrece el servicio para eventos particulares.
En el zoológico La Reina, el recorrido volvió a convertirse en uno de los principales atractivos para los visitantes. El paseo cuesta cinco pesos para niños y 10 pesos para adultos, se realiza en una locomotora con tres vagones y opera los fines de semana, además de fechas especiales y durante las visitas guiadas de escuelas.
Historia ferroviaria
El director del parque, Manuel Alcocer Perera, recordó que el tren existe desde la administración del entonces alcalde Mario González González, aunque originalmente funcionaba con un sistema eléctrico.
En aquella época, explicó, se realizaron diversas pruebas para adaptarlo a un sistema de combustión. Para ello se utilizó un carrito de golf como base para simular una locomotora y comprobar que tenía la capacidad para arrastrar los vagones.
Con esa modificación se sustituyó el sistema eléctrico que tenía en 2015 por un motor de gasolina, lo que permitió mejorar su funcionamiento.
Sin embargo, al inicio de la actual administración el tren permanecía abandonado y fuera de servicio, por lo que fue sometido a trabajos de mantenimiento para ponerlo nuevamente en operación, señaló.
Actualmente puede transportar hasta 15 pasajeros, dependiendo de si la mayoría son niños o adultos.
Otra opción para las familias se encuentra en el parque Benito Juárez, donde desde hace tres años funciona un trenecito impulsado por una iniciativa familiar.
Eduardo Mex Martín explicó que el proyecto surgió por iniciativa de su padre, Eduardo Mex Criollo, quien diseñó junto con su familia los cuatro vagones, construidos principalmente con madera y reforzados con bases metálicas para brindar mayor resistencia.
La locomotora es, en realidad, una podadora tipo tractor adaptada para jalar los vagones, lo que le ha permitido operar sin contratiempos desde su creación.
El servicio funciona principalmente por las noches durante los fines de semana y cada recorrido vale 20 pesos por persona.
Los bebés y los adultos mayores viajan gratis.
El propietario comentó que el vehículo consume alrededor de cuatro litros de gasolina por carga y, por lo general, requiere dos recargas durante cada jornada de trabajo.
Además de los paseos en el parque, el trenecito también puede contratarse para fiestas y eventos particulares, con paquetes que van de mil 500 a cuatro mil pesos, según el tiempo de servicio solicitado.





