Después de varias semanas de intenso movimiento durante las vacaciones de verano, Progreso volvió este domingo a un escenario mucho más tranquilo, con pocos visitantes en el malecón y las comisarías.
PROGRESO.— La temporada baja ya se hace evidente en Progreso, donde este fin de semana se observó una escasa presencia de visitantes tanto en el malecón como en las comisarías costeras.
Desde temprana hora de este domingo 20 de septiembre, el frente marítimo mostró un panorama tranquilo, con pocos turistas recorriendo el Malecón, las zonas comerciales y la playa.
La menor afluencia también se hizo notar en las comunidades costeras, donde durante los fines de semana suele concentrarse parte de la actividad turística.
Poca presencia en playas y bajas ventas
El descenso en el número de visitantes se reflejó, además, en la movilidad. Durante la jornada dominical, el tránsito vehicular se mantuvo regular, sin los congestionamientos que suelen registrarse en los periodos de mayor afluencia.
Restaurantes y establecimientos comerciales tuvieron una actividad moderada, mientras que para los vendedores ambulantes la jornada significó un menor número de posibles compradores.

El panorama se presenta después de varias semanas de mayor movimiento durante el verano, cuando Progreso suele recibir una importante cantidad de visitantes, principalmente procedentes de Mérida y otros puntos de Yucatán.
Calor y posibilidad de lluvias en Progreso
En cuanto al clima, este domingo se mantiene un ambiente caluroso en Progreso, con temperaturas alrededor de los 32 grados Celsius durante la jornada y una máxima prevista cercana a los 34 grados en la costa.
El pronóstico contempla condiciones parcialmente despejadas, aunque también existe posibilidad de tormentas y lluvias durante el día.

Para la costa yucateca se prevén precipitaciones, particularmente durante la tarde, debido al ingreso de humedad y a la influencia de sistemas atmosféricos que favorecen el desarrollo de lluvias.
Comercios afrontan el descenso de visitantes
Con el inicio del otoño cada vez más cercano y el descenso natural de la afluencia turística después del periodo vacacional, prestadores de servicios y comerciantes del puerto afrontan nuevamente una etapa de menor actividad.
La disminución de visitantes contrasta con el movimiento registrado durante el verano y mantiene a los negocios del puerto a la espera de los próximos periodos de mayor afluencia.








