La corredora Sandra Basulto Tamay se mostró orgullosa y feliz por ser la portadora de la antorcha que se encendió a las puertas de la Catedral de “San Idelfonso” para dar inicio con los festejos del LXXIX Aniversario del Estadio “General Salvador Alvarado”.
“Para quien practica y ama el atletismo, éste será para siempre un momento inolvidable, pues no todos los corredores tienen la oportunidad de hacer lo que hice: portar la antorcha y estar en el encendido del pebetero”, señaló Sandra.
Contó que pasó en vela toda la noche y cada hora despertaba, temiendo quedarse dormida y perder esa oportunidad. Este año le dio 40 vueltas a la pista de tartán, al igual que muchos otros atletas que desde temprana hora, se dieron cita al inmueble para realizar las 79 vueltas.
Fueron alrededor de 20 las personas las que concluyeron los 31.6 kilómetros. Recibieron una medalla especial por haber culminado las 79 vueltas.
Uno de los que culminó el recorrido fue Don Manuel Jesús Castro Granados, mejor conocido como el “Doc Manelo”, quien dijo ya piensa en el 2019 para realizar las 80 vueltas. Recordó que desde hace una década participa en los festejos del Estadio, ya que ésta es una gran experiencia.
Fiesta mañanera
La fiesta por los 79 años del Estadio arrancó a las 4:30 de la mañana con el encendido de la antorcha frente la Catedral, con la presencia de Leonel Macías Sánchez, Sandra Basulto Tamay y Daniel Granja Peniche, quienes llevaron el fuego hasta el inmueble. El recorrido duró 25 minutos.
Yohjanzen Macías Medina, acompañado de otros atletas, recibió la antorcha y subió las escaleras del Estadio para encender el pebetero que iluminará esta jornada de fiesta deportiva, que como se sabe concluye con una función de box.
Un mariachi amenizó el inicio de las 79 vueltas que iniciaron los corredores.
Antes de comenzar se realizó un minuto de silencio en memoria de Don Raúl Cervantes Blanquet, quien fuera el iniciador de estos festejos y de las vueltas por año. También se recordó a Gonzalo Zavala “Zavalita” y Don Jorge Morales Mendoza.
En la vuelta número 10 se integró al contingente Teresa Baas Cervantes, nieta de Don Raúl Cervantes.
En la alberca “Agusto Salias Ahuja”, un grupo de nadadores encabezados por José Luis Prado, quien representó a México en los Olímpicos de Múnich 1972, realizó las tradicionales 79 vueltas.
José Canto Presuel, el popular “Gemelo”, se incorporó en la vuelta número 21 y en el marco del mismo evento se entregó un reconocimiento póstumo a Morales Mendoza, en manos de su hijo Jorge Morales Treviño.
El ballet folklórico “Flores de Flamboyán” también amenizó el evento con sus bailes, al mismo tiempo que en la pista, Lilí Sao, originaria de China, recibía un reconocimiento por su participación.
Una macroclase, a cargo de Alex Rivas, Memo Steris y Liss Hernández, puso a moverse a todos.
El tradicional pastel con la figura del Estadio fue cortado por Leonel y Johansen Medina, además de Sosa Puerto, con lo que se puso colofón al evento matutino.
