El fiel de la balanza quedó en las 130 libras reglamentarias de la división de los superplumas cuando subió Miguel Berchelt ayer en Cancún

La mejor versión de Berchelt, hoy ante el ghanés Awuku, en su natal Cancún

Como le prometió un día a su madre, peleará en Cancún como campeón mundial.

Miguel Berchelt, el hombre que siendo niño soñó jugar fútbol profesional, reaparecerá en su tierra natal como poseedor del campeonato superpluma del Consejo Mundial de Boxeo. Esta noche subirá al encordado ante un rival que ni remotamente estaba en los planes.

Maxwell Awuku llegó de Ghana como retador emergente luego de que el primer aspirante anunciado, Cristian Mijares, de bajó del barco de forma increíble, y el filipino Carlo “Feroz” Magali no fue autorizado por el CMB para combatir.

Es un enigma. Poco se sabe de Awuku, quien presenta una hoja de servicios con 43 victorias y tres reveses, sin ser noqueado ni derribado. Tiene 35 años de edad y pelea como profesional desde hace veinte. Su lista de rivales es muy extensa, pero no dicen mucho. Empero, ya de por sí el que tenga tan alto palmarés le hace un rival de mucho cuidado. Y más de lo esperado.

Consultamos a varios expertos y coinciden en que Miguel saldrá con la diestra en alto, sabedores de sus capacidades boxísticas, que, cabe decir, ha recibido reconocimiento de los conocedores del tema.

Pero coinciden en que no debe ni confiarse ni descuidarse en ningún momento porque podría encontrarse con una bala perdida de alguien que viene sin nada que perder. “Llegó la hora y me siento muy bien preparado”, afirmó el monarca.

A pesar del cambio de rival una y otra vez, el púgil de la promotora Max Boxing y representado a nivel mundial por Zanfer Promociones, está muy seguro de salir avante. “Para ser el mejor campeón tienes que ganarles a los mejores aspirantes. En este caso, era Mijares, luego Magali y ahora este ghanés. Yo quiero durar aquí donde he llegado y para ello tengo que salir a ganar con todo. Y más ante mi gente”.

Su principal apoderado, Mario Abraham Xacur, acepta la peligrosidad del rival, especialmente por conocerle poco. “Pero estamos mejor. Miguel ha hecho una gran preparación con Alfredo Caballero y debe ganar”.

Los expertos y apostadores confían igual que el empresario yucateco que, en 2011, rescató a Berchelt cuando, jovencito, daba tumbos con un comportamiento nada bueno. Él confió en Miguel, le hizo sentar cabeza, primero en su gimnasio San Francisco de Asís, a las órdenes de Román Acosta, y ya pulido, con Caballero en Hermosillo. Mario Abraham tuvo a Miguel Berchelt como un desafío, una esperanza de que estaría algún día como apoderado de un campeón mundial como su padre, don William Abraham Daguer.

Berchelt, a base de sacrificios y de entrenar a un ritmo que no aguantaron quienes comenzaron a la par con él en Yucatán, se hizo campeón mundial en enero de 2017 al noquear al duro Francisco “Bandido” Vargas y luego defendió su cetro por primera vez ante el kamikaze Takashi Miura con abrumadora superioridad.

Ya como rey de las 130 libras del CMB, vuelve frente a las aguas azul turquesa de Cancún como héroe, como lo soñó tras surgir de la Supermanzana 93 siendo un chiquillo.

Peleará ante un enigma, pero no le quita el sueño.

Ni a su entorno. “A mis amigos del Diario les puedo decir que saldré ganador. Porque para eso me preparé”, nos señaló hace unos días. Él sigue soñando. Y los sueños, dicen, siempre se hacen realidad. No fue futbolista profesional, pero está en la gloria del boxeo.

El Diario, con el favor de Dios, estará allí para contarlo en primera persona.— Gaspar Ignacio Silveira Malaver

 

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