Mehdi Benatia ganó notoriedad en las redes sociales al cubrir de la lluvia a una pequeña previo al amistoso de Marruecos con Eslovaquia. Abajo

Ambas selecciones, con sendas murallas en sus eliminatorias

Marruecos e Irán son selecciones que alardean por defenderse hasta con los dientes y presión asfixiante, por lo que su presentación en el Grupo B del Mundial se antoja como un ríspido partido.

Durante la fase decisiva de las eliminatorias, Marruecos no recibió un solo gol y Mehdi Benatia, su central que milita en el Juventus, es todo un caudillo en la retaguardia. Es por lejos el zaguero más talentoso de los dos equipos y quizás uno de los mejores en el torneo.

Irán no perdió ninguno de sus 10 partidos de las eliminatorias, nueve de ellos sin recibir goles. Las únicas dos veces que su arco fue vulnerado fue en la última fecha y para entonces el equipo del técnico portugués Carlos Queiroz ya estaba clasificado.

Las estadísticas avizoran un partido de mucha fricción en el estadio de San Petersburgo, pero estos son dos equipos que también saben tratar el balón.

Las cartas de gol de Irán recaen en la dupla conformada por Alireza Jahanbakhsh y Sardar Azmoun. Jahanbakhsh, peligroso con ambos pies, viene de una temporada en la que se erigió como el máximo goleador de la liga de Holanda, con 21 goles con el AZ Alkmaar.

Azmoun también es un virtuoso, pero le da otra opción a Queiroz en el juego aéreo. Es el quinto en la lista histórica de goleadores de la selección: suma 23 tantos.

Dada la paridad de los equipos, ganar la batalla en el mediocampo es crucial.

Marruecos saca ventaja en cuanto a experiencia y talento individual. Su líder es el enganche Younes Belhanda. El volante del Galatasaray turco tiene olfato goleador, lo que demostró cuando jugó previamente con Montpellier y el Dínamo de Kiev.

Como prueba de la fortaleza marroquí en la zona media, el técnico Herve Renard se dio el lujo de prescindir de Sofiane Boufal, un habilidoso jugador que rubricó el mejor gol de la temporada en la Liga Premier inglesa para Southampton tras una fulgurante galopada.

Quizás Renard consideró que el impredecible Boufal podría restarle equilibrio a su mediocampo, abocándole en exceso a atacar.

Pero le sobran los recursos. Cuenta con Hakim Ziyech (Ajax) para suministrar balones al delantero Khalid Boutaib. Ambos promedian un gol por partido con la selección. Ziyech y Belhanda también son letales al ejecutar tiros libres.

Marruecos busca sortear la fase de grupos por apenas segunda vez e Irán quiere hacerlo por primera ocasión.

Pero es poco probable dentro de un grupo en el que sus otros adversarios son el vigente campeón europeo Portugal y España, ganadores del Mundial de 2010. Sin embargo, un tropiezo de alguna potencia los motivaría.

Marruecos, sin presión

Benatia descartó que exista presión por ganarle hoy a Irán en el primer juego de la Copa Mundial Rusia 2018; sin embargo, vaticinó que van por la victoria.

“No hay presión por ganar este juego, pero vamos por el triunfo; somos un equipo joven que sabemos ser serios en situaciones importantes”, expresó.

El defensor de origen francés añadió que en el plantel hay serenidad para el debut mundialista, en donde cada uno de sus compañeros tiene la misma ilusión de estar en la Copa del Mundo, la cual puede ser la última en su carrera deportiva.

Agregó que saltarán a la cancha con la misión de hacer que el pueblo marroquí se sienta orgulloso de su selección, pero con el compromiso de dejar todo en la cancha.

“No sentimos presión, sino el placer de estar aquí. Estamos concentrados a nuestras posibilidades”, destacó el jugador. “Creemos en nuestras posibilidades y en nuestras opciones”.— AP Y NOTIMEX

 

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