Candelario May Dzib, de 82 años, a quien le robaron su tarjeta del Bienestar en Tizimín
Candelario May Dzib, de 82 años, a quien le robaron su tarjeta del Bienestar en Tizimín

TIZIMÍN.— A la estafa denunciada recientemente por doña Enriqueta Morales con su tarjeta del Bienestar se suma nuevo caso de fraude contra adultos mayores en Tizimín: Candelario May Dzib, de 82 años, es la víctima.

Al parecer en ambos casos se trata de la misma mujer que se hace pasar por funcionaria para apoderarse de tarjetas de la Pensión del Bienestar.

Alerta en Tizimín por fraude con tarjeta del Bienestar

Luego de que el caso de doña Enriqueta se difundiera en redes sociales, familiares de don Candelario decidieron denunciar públicamente lo ocurrido para alertar a otros beneficiarios.

El adulto mayor relató que el miércoles, como a las 5 de la tarde, la mujer llegó a su domicilio, ubicado en la calle 77 entre 54-A y 54-B de la colonia Santa Rosa de Lima. Vestía blusa vaquera de cuadros guinda y un sombrero, prendas que coinciden con las imágenes difundidas en videos compartidos en redes sociales.

¿Cómo es la estafa con tarjeta del Bienestar?

Según explicó, la mujer aseguró acudir en representación de un “programa federal de apoyo” y ofreció ayuda alimentaria y médica. Para generar confianza, portaba un distintivo guinda con la leyenda “Morena”.

Con el argumento de comprobar que era beneficiario, pidió la tarjeta de la Pensión del Bienestar para tomarle una fotografía.

En ese momento, presuntamente cambió el plástico original y fotografió el NIP sin que la familia se diera cuenta.

Al día siguiente regresó en un taxi del sindicato “Los Reyes” y entregó una despensa con productos básicos como frijol, azúcar, galletas, avena, aceite, pasta para sopa y una caja pequeña de leche condensada, artículos cuyo valor no superaría los 500 pesos. También tomó una fotografía del adulto mayor y prometió regresar con más apoyos.

La familia señaló que la bolsa de la despensa tenía adherida una hoja con la leyenda “Alimentación para el Bienestar”, aunque sin logotipos oficiales, por lo que sospechan que fue elaborada por la propia mujer.

El fraude fue descubierto después de que los familiares vieran en redes sociales el caso de doña Enriqueta. Al acudir a un cajero, el NIP ya no coincidía y posteriormente confirmaron que los últimos cuatro dígitos de la tarjeta tampoco correspondían a la de don Candelario.

Adulto mayor, sin dinero para tratamiento médico

El adulto mayor esperaba cobrar los 6,400 pesos de su pensión para pagar un tratamiento con un quiropráctico en Mérida, al que acude cada dos meses. Tras el robo, no podrá asistir a su próxima consulta.

Antes de retirarse, la mujer preguntó por otros vecinos que necesitaran despensa o medicamentos, por lo que habitantes de la zona temen que existan más víctimas en colonias y comisarías vulnerables de Tizimín.

Ante esta situación, familiares y vecinos reiteraron el llamado a no entregar tarjetas bancarias ni proporcionar el NIP a desconocidos.

Recordaron que ningún programa federal solicita el plástico a domicilio ni pide fotografías de la tarjeta.