(Foto: Notimex)

 

Rincón del Análisis

La forma en que México consiguió su pase a los octavos de final no fue la ideal en el cierre (derrota con Suecia), pero se debe destacar que se ganaron dos de tres partidos, algo que pocas veces se consigue.

Estar entre las 16 mejores selecciones por séptimo Mundial consecutivo no es poca cosa. Por ejemplo, Croacia necesitó 20 años y cuatro participaciones para poder superar la fase de grupos por segunda vez en su historia. En ese lapso, fue vencida dos veces por el Tricolor (2002 y 2014).

Otros países que están de regreso en la ronda decisiva son España, Portugal e Inglaterra, que en Brasil 2014 quedaron a deber mucho, mientras que Costa Rica no pudo repetir al igual que Alemania.

Que el campeón del mundo se haya quedado fuera luego de tres juegos por tercera justa al hilo es un indicador de lo difícil que es superar la ronda inicial. Que sólo Brasil, además de México hayan repetido en “octavos” de 1994 a 2018, también lo es.

Claro, al Tri le ha faltado dar el gran paso, pero se reitera que se le debe dar su justo valor.

Hay otras selecciones que llegaron al famoso quinto partido y ahora ni siquiera están compitiendo en Rusia.

Para poder aspirar a lo máximo, se necesita constancia y México la ha tenido. Pero ya no puede posponer más su cita con la historia. Un Brasil efectivo, pero sin brillo es la oportunidad perfecta. — Daniel Pérez Cachón

 

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