Sólo faltó la victoria
El béisbol sigue regalando noches fantásticas en el Parque Kukulcán. Claro, como dijera el célebre Vince Lombardi, nada se compara con la victoria. Quizá eso le faltó a la velada con que los Leones abrieron el Campeonato de Otoño en casa.
Los Sultanes de Monterrey por fin supieron lo que es ganar en Mérida este año al vencer 4-2 a los monarcas de la Liga Mexicana.
Varias lecturas tuvo este primer encuentro del Otoño en pleno verano. Primera: no hay de otra que así como vimos a los Leones anoche así los veremos durante buen tiempo. Por diversas circunstancias, parecía un equipo “B”. Sergio Contreras en primera, Walter Higuera en el central, por ejemplo, con Everth Cabrera de primer bate. Pero nunca dejaron de pelear. Y quizá si perdieron fue porque tuvieron de rodillas a los lanzadores sultanes y no supieron batear a la hora buena.
En unos días más, a las ausencias de ahora se sumarán las de cuatro elementos que serán parte de la selección mexicana que estará en los Juegos Centroamericanos de Barranquilla: Luis Juárez, Sebastián Valle, Leo Heras y José Samayoa.
Magia hará el piloto Roberto Vizcarra para mantener el nivel. Pero, vamos a ver, si lanzan como anoche durante ese lapso, y juegan peleando, les podemos contar historias positivas. Esa es la segunda lectura…
Revisaba el line up de los Sultanes anoche y ahora sí que, comparando por las ausencias, era un trabuco contra un equipo parchado. Y ese explosivo orden al bate hizo fiesta en una entrada, la primera. Tomás Solís vivió allí las dos caras de la moneda pues embasó a los tres primeros y le anotaron una carrera con un rodado de aut forzado. Ramón Ríos elevó de faul y parecía que iba todo bien, pero Ricky Álvarez enmudeció al Kukulcán con un cuadrangular impresionante por el izquierdo. Ray Torres, “Chaflán” López pueden presumir de batear como el “Wolverine”.
Y párele de contar con los regios. Ver para creer: Solís sacó el tercer aut y comenzó una hilera de 16 retirados. Dominó a placer. ¡Ah que infortunio el suyo ante Álvarez!
En total los lanzadores melenudos llegaron a 23 retirados en fila hasta que, con uno fuera en la novena, se rompió el encanto con un pelotazo a Agustín Murillo y luego siguió un sencillo de Yadir Drake. Ver para creer: los Sultanes batearon solo cuatro hits, tres en la primera y uno en la novena. Dejaron sólo un corredor en base. Un trabuco venciendo a duras penas al equipo “B” de los Leones.
Otra lectura fue que los Leones de anoche y los de los días siguientes tendrán que disciplinarse en la caja de bateo. Muchos autes a primera pitcheada, entumidos a la hora cero con gente en base. En la séptima abrieron con sencillo y no anotaron. En la octava igual y también llenaron la casa, pero Nick Struck ponchó a los tres y adiós rebelión.
Las pedradas de 93 millas para arriba amedrentaron a los reyes de la selva. Y para quitarse el sombrero, dos grandes lances de los de casa. Uno, cuando Sergio Contreras acabó en las butacas al atrapar un faul ya muy lejos de la inicial. Otro, con Cabrera fildeando más allá de la media Luna para fusilar al bateador en primera. Pinceladas de esas que, decía mi abuelo, valían el boleto.
Lástima que no hubo victoria melenuda en su noche de “ We Are The Champions”. Pero, de todos modos, hay que darle las gracias al béisbol.Mereció la pena estar en nuestro gran estadio— Gaspar Silveira Malaver
